Reseña de la Jornada de Cárteles ELP-País Vasco: La Escuela del cártel
El 14 de febrero de 2026 en la Sede de Bilbao de la Comunidad del País Vasco de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, se llevó a cabo de manera presencial, la Jornada de Cárteles, con el título La Escuela del Cártel y la propuesta de reflexionar y conversar sobre los usos del cártel, su situación actual y su función en la Escuela. Para animarnos a ello, contamos con la inestimable presencia de Patricia Heffes, responsable de Cárteles de la ELP
Tras la presentación de la Jornada por el responsable de Cárteles del País Vasco, Juan Jesús Ugarte, se pasó a la lectura y conversación de los textos.
En la primera mesa, dos trabajos en contrapunto. El de Leire García titulado La experiencia del cártel y el de Roger Litten con el título La reinvención del cártel.
El primero, en la experiencia de un primer cártel con relación a la psicosis, permitió escuchar el efecto de transformación que se produjo para ella en relación a la transferencia de trabajo que opera en el cártel. Trabajo y transformación que, tomando la forma del deseo de saber, no responden a la lógica del saber universitario ni el saber médico, sino al que se vincula a una falta y a una renuncia al goce. Efectos de formación del cártel alineado con el tratamiento analítico.
El segundo nos animó, en una apuesta decidida a tomar el cártel como órgano base de la Escuela, teniendo en cuenta el saber previo elaborado, a la reflexión sobre la reinvención del cártel, a su necesaria actualización y rejuvenecimiento -como acontecimiento- debido a la reconfiguración de los discursos actuales que nos atraviesan, partiendo de los principios operativos básicos del cártel, orientados desde la lógica del 4+1: el de inscripción, como objeción al anonimato; el de producción, como respuesta a la trasferencia de trabajo y orientado a la elaboración de un producto y el de permutación, para evitar las inercias colectivas.
Tal y como Vilma Cocooz trasmitió, así es posible considerar el cártel como un peculiar tratamiento de goce, dando lugar a una forma diferente de lazo social en la medida en que se coordina a la función modal del S (Ⱥ) en la Escuela.
En la segunda mesa, María Verdejo trajo a consideración la función del +1 y del trabajo en cártel. El trabajo del cártel es un trabajo que implica cierto grado de soledad, soledad del compromiso de cada uno con la causa freudiana. Se está con otros, no para hacerse acompañar o acompañar sino para ponerse al trabajo, dejando caer el Ideal del grupo y el Ideal del saber, a través del vínculo de la trasferencia de trabajo. Transferencia de trabajo con el psicoanálisis en soledad, pero no solo.
Diana Etxeberria se preguntó por el cártel como dispositivo que se opone a las identificaciones imaginarias que producen, Lacan dixit, un efecto de pegoteo y propuso, en este sentido, como una de las funciones del +1, la apuesta, para contrarrestar estos efectos, de la provocación de su propia enunciación y la de cada uno de los participantes del cártel: la enunciación evoca una ausencia. Enunciación que se articula a lo singular de cada uno a través de la elección de un rasgo, siendo que es así como se inscribe en un cártel, a título de nombre propio. Enunciación que hace lazo en lo colectivo y hace pasar un saber propio a la Escuela.
Mónica Marín tomó la función del +1 como la que encarna la relación a la falta y apunta a un agujero en el saber, más allá de la enunciación, apuntando a un decir. Decir, que solo puede aparecer a partir del agujero. En ello, el +1 está concernido en cuanto que no está en el lugar del agente del discurso, que no es el analista del grupo. Para ello es fundamental que el +1 sea un miembro del cártel en aras a poder ejercer la función, sin encarnarla ni identificarse con ella.
En la conversación posterior se plantearon preguntas y comentarios relacionados con los productos del trabajo en el cártel, por la elaboración provocada, por los efectos del cártel como formación, la función o funciones del +1 y del cártel con relación a la política de juventud.
El cierre de la Jornada estuvo a cargo de Patricia Heffes.
¿Qué estatuto en la actualidad del cártel? ¿Qué función cumple en la experiencia de la Escuela?, en cuanto a la transmisión ¿qué pasa a la Escuela del trabajo en el cártel? Y ¿qué es un efecto de formación? fueron algunas de las preguntas con las que articuló su intervención. Propuso cinco puntos para seguir pensando la experiencia del cártel en la Escuela.
En primer lugar, que, si no hay Escuela sin Pase, tampoco hay Escuela sin Cártel. En segundo lugar, con el significante restaurar, el cártel fue el dispositivo creado en la propia inauguración de la Escuela, en articulación con la fundación de la Escuela. En tercer lugar, con el significante afinar, para diferenciar entre la producción de un texto y de una elaboración provocada, distinguiendo entre aprendizaje y efecto de formación. El efecto de formación como política de Escuela, a través del hallazgo, del destello, del descubrimiento, de la articulación novedosa. En cuarto lugar, con el significante aggionar, con el trabajo de la comisión de cárteles en cercanía a la comisión del pase, y a la política de juventud en una articulación entre lo uno y lo múltiple. Con el cártel Lacan ya había inventado la política de juventud, en tanto es puerta de entrada a la Escuela. Y en quinto lugar, los usos del cártel. Usos en tanto prácticas que estén orientadas por el discurso del psicoanálisis y en el sentido del valor de uso del cártel en tanto se trata del discurso analítico en cada Escuela.
Se trata del cártel como brújula de la causa analítica.

Maite Martínez, socia de la Sede de Bilbao de la ELP.
