«No tengo buenas intenciones»

Es la frase lacaniana que rescató Jacques-Alain Miller en su ya célebre texto traducido al español como “Dócil a lo trans”1, publicado en la Règle du jeu hace varios días. Indicación que merece un apunte que el propio JAM destacó en esta presentación2 y que se trata de ser “dócil al trans”. Es diferente ser dócil a lo trans como movimiento, que al individuo.

En oposición a la “neutralidad benevolente”, término que le exaspera de tanto repetirse, rescata el “No tengo buenas intenciones” lacaniano para centrar la orientación sobre lo que está suponiendo a nivel global el empuje del movimiento trans. Movimiento que viene con la mejor de las intenciones, con idea de derrocar la malevolencia del régimen patriarcal. Un declinar del padre del que ya se habla desde la Roma antigua. Nos muestra la oposición entre el ideal utópico que muestran los jefes trans y la pobre realidad del sufrimiento agudo del sujeto trans. Así, JAM nos recuerda con el título del Seminario XIX …o peor, que podríamos vernos en una deriva, que alejándonos del padre nos hiciera caer en lo peor. O padre o peor. Esta sería la disyuntiva. Sin ceder a una nostalgia del patriarcado, nos advierte del peligro del caos de la exclusión de todo marco para regir los modos de sexuación. Y nos indica que ya estamos en la época de “lo peor”. Peor que el padre. Recuerda que la época del padre no es gloriosa, pero que sin eso hay una pérdida total de la orientación. Ya no se puede llamar perverso, psicótico… “Hay que hablar bien” con las mejores intenciones y se acaba por hacer callar a todo el mundo. Porque las buenas intenciones pasado un tiempo sufren una inversión. Ideas como igualdad y justicia se invierten y acaban convirtiéndose en una vigilancia universal en el nombre del bien. Podríamos recordar el aforismo popular “El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones”. Si alguien dice como Lacan “No tengo buenas intenciones”, uno puede confiar en él.

Despatologización

Aquello que se presenta como una utopía puede devenir en un retorno con efectos de segregación. En la línea del movimiento Woke, aquellos que han despertado, aspiran en un furor herético a la libre autodeterminación del sexo, aspiran a un bien universal. Miller explica la responsabilidad que hemos tenido los psicoanalistas en esta deriva de despatologización que aboca en un desmantelamiento de la clínica. Con la desclasificación de la perversión de la patología, dado que el deseo como tal es perverso, y con la máxima a la que le consagró un curso entero, Todo el mundo es loco, ha sucedido una especie despatologización generalizada de la clínica. Nos advierte que el propio psicoanálisis ha contribuido en esto.

No se trata de volver a la clínica psiquiátrica de Charcot, donde se ejercía una jerarquía entre el amo, el que sabe, el S1 y el S2: inferior, enfermo, patológico. Se trata de poder orientarnos en la democratización sanitaria actual, sin perder la brújula de la clínica. Todos ciudadanos, donde ya el analista no es más el SSS. El SSS es el inconsciente.

Inmersión

JAM nos recuerda que ya no estamos en la época de los maestros, de esa bildung imaginaria. Apuesta más por la propuesta lacaniana de una escuela en la que prevalezca la inmersión, donde cada analista trace su vía, nade entre los seminarios y carteles… Y luego “Dios reconocerá a los suyos”. Existe un riesgo en dar un privilegio a la experiencia clínica porque podría convertirse en la “dictadura de los viejos” una especie de refugio para los viejos. Lacan hizo todo en la institución para dar el privilegio a los jóvenes. “Hay que ser dócil a los jóvenes”.

Lo que se transmite es el gusto por el trabajo. Esto produce una potente transferencia. Lacan trabajaba todo el rato. Tratar de trabajar como él.

El AE es un personaje que supuestamente va a analizar la escuela, percibir la escuela desde una perspectiva analítica. Un análisis de un fenómeno grupal, social.

Producir olas

Lacan jamás pensó que el psicoanalista debía callar respecto al debate público mundial. Pensaba que el analista tiene algo que decir sobre los fenómenos contemporáneos. Pero las intervenciones del analista van en contra del sentido común, a extraer los axiomas del discurso del debate público. Se trata de un aporte que puede ser útil para los seres hablantes. Se trata de producir olas y si no se toman riesgos, no se producen olas.

 

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Notas:

  1. Publicado en castellano en el blog de la ELP: «Dócil a lo trans».
  2. Presentación del libro Polémica Política, compilado por Andrés Borderías. Participaron en la presentación Jacques Alain Miller, para quien era su estreno en Zoom, Andrés Borderías, Felix Rueda, Vilma Coccoz, Vicente Palomera, Rocío Cid, Montserrat Puig, Howard Rouse, Joaquín Caretti, Miquel Bassols, Lorena Oberlin, Anna Aromí, Antonio Carrero y Angelina Harari. Efectuada el día 2 de Mayo del 2021.