Ecos de la presentación del libro «La manía del sentido», de Rosa María Calvet

El libro se presentó en la sede de la Comunidad de Cataluña el 26 de Febrero de 2021, estuvimos algunos presencialmente y la mayoría online, dado la época.

Invitados por la actual Junta Directiva, participamos la Comisión que llevó adelante la búsqueda de artículos, preparación y edición del libro, y coordinó el espacio Montserrat Puig, ex Directora de la Comunidad de Cataluña y durante cuyo mandato se pensó y realizó la edición del libro

Me tocó hablar primero, lo que conté es que Rosa María Calvet nos dejó muy rápido. Me analicé con ella un martes, sesiones cortas, casi relámpagos y supe de su fallecimiento al domingo siguiente.

Su repentina muerte nos dejó consternados a mí y muchos de los miembros y socios tanto de la Comunidad de Cataluña junto con otros colegas de la ELP y AMP. En las reuniones de miembros y socios que se hicieron, así como en la propia Junta, queríamos y necesitábamos inventar algo que nos reconfortara un poco de su ausencia, pero algo que no fuese una efemérides, cuestión que específicamente prohibió la propia Rosa.

Y dándole vueltas al qué hacer se decidió reunir en un libro artículos ya editados.

Se me encargó formar la Comisión, así que convoqué a Rosalba Zaidel, Vicente Palomera, Elvira Guilañá y Jose Manuel Álvarez, que aceptaron encantados.

En la primera reunión que tuvimos, que afortunadamente fue presencial, Vicente Palomera sugirió lo que sería el índice del libro, ordenando los posibles textos en tres apartados: Episteme, Política y Clínica. A partir de ese momento se organizó la búsqueda de los textos entre todos, si bien Elvira Guilañá tenía un tesoro en su biblioteca que puso a disposición de la Comisión. Rosalba Zaidel aportó bibliografía complementaria, releyó y corrigió el primer manuscrito y José Manuel Álvarez se ocupó con su habitual disposición y destreza de las tareas de edición

José Manuel nos habló de que Rosa María Calvet, hizo “existir el psicoanálisis”, por eso este libro forma parte de su hacerlo existir. El libro es un compendio de textos fechados hace muchos años y ediciones agotadas, donde se ha actualizado la bibliografía. En los artículos que se han escogido, la autora mantiene un diálogo completamente actual con la ciencia, con el feminismo, con la medicina, con la psiquiatría, con la biología, y fundamentalmente con el psicoanálisis mismo. Sus textos están dotados de un espíritu crítico que arranca ya con el primer artículo de 1981, donde arroja una serie de temas que se van retomando en el libro. Contiene además cuatro casos clínicos que esclarecen el contenido epistémico y político que está trabajando. José Manuel animó a mirar el apartado de la bibliografía con textos más actuales que se pueden encontrar en la Biblioteca del Campo Freudiano. Añadió que entre otras cosas se hizo cargo del Facebook hasta el último momento, siempre estaba de actualidad.

A continuación, Elvira Guilañá empezó diciendo que no había un encuentro mejor para recordar a Rosa María Calvet que reunirnos en torno a un libro, y pasó a comentar La Manía del Sentido. Señala el valor de los artículos del apartado de Política, que puntúan el working progress de la formación de la Escuela. Dijo que Rosa en sus textos supo leer la actualidad, ha transmitido algo del orden del acto, de la posición de la enunciación, con las herramientas que le proporcionaba el psicoanálisis; animaba a leer no desde la fenomenología sino buscando la estructura, siguiendo la lógica que ésta marca. La autora en sus textos muestra que la enseñanza de Lacan apunta a la estructura que la fenomenología eclipsa. Alerta a los psicoanalistas de la tentación de caer en las ideas fenomenológicas de acceso a la realidad mediante la observación.

También destacó la faceta de Rosa María Calvet lectora de la actualidad, en sus textos insiste en que la clínica analítica se articula en términos de actualidad, existe una historización del síntoma que corre en paralelo a los distintos modos de institución del discurso del amo, de los discursos imperantes. Captaba la actualidad a partir de un rasgo, rápidamente, de los efectos en lo social y en la subjetividad.

Actualidad, dijo, que estaba presente en su transmisión generosa que llegaba precisamente con rapidez a los más jóvenes, leía la actualidad y encontraba su lógica, una lectura que articulaba al discurso analítico, lectura que requería de un vaciamiento del sentido; “la manía del sentido”, decía a veces y requería una cierta distancia con la lucidez que proporciona el humor y la ironía. Lectura viva y presente en estos textos y presente en su transmisión generosa.

Rosalba Zaidel nos habló de su participación en la Comisión, buscó la bibliografía de referencia, ya que cuando la autora escribió, muchas de éstas pertenecían a artículos inéditos. Señala además que se encontró con una actualidad en los argumentos de los artículos que hace que valga la pena rescatarlos y releerlos.

Señaló que podíamos utilizar la ironía de Magritte diciendo que este libro no es un homenaje, ya que Rosa expresamente así lo quiso, pero entonces es un “regalo de memoria”, un extracto de sus intervenciones en el ámbito de las publicaciones que se pusieron en marcha en la Biblioteca Freudiana, la Sección de Cataluña, la ELP, la AMP el ICF, pero también en prensa, o en publicaciones. Quiso participar de hacer oír aquello que demuestra la necesidad de la pragmática analítica.

En el libro es posible seguir el hilo que lo sostiene, el estilo y el empuje de Rosa para perseguir aquello en lo que creía, que en cada momento la acercaba a lo real de lo que se estaba tratando. Contribuía en lo epistémico aportando su trabajo de formación para orientarse de la buena manera, pero también prestando atención a los síntomas de la época, valiéndose de los conceptos.

En el apartado “Política” da a ver su implicación para sostener el filo cortante del discurso analítico con los instrumentos institucionales necesarios. En los textos clínicos se pueden seguir sus maniobras en la cura para acoger o despertar aquello que no anda. Cree que la obra permitirá constatar cual era el estilo de Rosa Calvet.

Vicente Palomera nos contó que el acto y el libro se deben al cuidado y la atención que la Junta Directiva de la Comunidad de Cataluña quiso dar a un hecho que aún no podemos entender, que una colega que forma parte de la historia del psicoanálisis especialmente en Cataluña, ya no está con nosotros; en ese agujero que dejó había que hacer algo, el instante de mirar fue abolido y súbitamente apareció el tiempo de comprender que ha tomado la forma de este homenaje. Ella no era partidaria, pero no quiere decir que no podamos hacer algo digno de una compañera que tantos años ha estado con nosotros.

Coincidió con Rosa en la carrera de Psicología y compartió con ella, en los primeros años de la Biblioteca del Campo Freudiano de Barcelona, la pasión por la lectura de los textos de Freud.

Señaló que un rasgo de ella era la voracidad en la lectura de libros y en el apetito y en todas las formas que conocemos de la oralidad. Con Rosa podíamos “comer el libro”, como decía Lacan en la “Apocalipsis de San Juan”.

La avidez era algo que compartían, las ganas de hacer existir el psicoanálisis en Barcelona.

El prólogo que escribió para el libro lo tituló, “A Rosa no sin espinas”; nos cuenta que la autora encontraba un placer en el desacuerdo, de forma que podía llegar a situaciones cómicas, podía llegar a desarmar al interlocutor sin preocuparse por la coherencia, para ella lo que contaba era la insistencia del deseo, es algo que todos hemos conocido en su presencia de forma muy directa.

Señaló en concreto que en los casos clínicos se ve muy bien cómo Rosa se confrontaba con una dimensión mortífera de los sujetos, especialmente en una dificultad especial en el análisis de las mujeres y nos remitió a un video en youtube donde se le pregunta a Rosa por la creación de la Sección Clínica en Barcelona, y da elementos sobre la separación y la muerte. Permite entender su forma de rechazo a crear demasiados semblantes a estos significantes, que tocan a su historia personal, pero que también se trata de nombrar lo innombrable. Es algo que se extiende a sus lecturas, hay una literatura femenina que recogía en su Facebook que era muy seguido y querido, transmitía generosamente.

Comentó que esa generosidad de Rosa es algo que recordaremos siempre. Dijo que este homenaje sui generis, todavía se incluye en el duelo que estamos haciendo de su partida, del agujero que ha dejado, y este libro surge porque queríamos arrancar algo de Rosa, y materializarlo en el cuerpo del libro, que quedará como aquello que nos mira de su partida en silencio, un poco brusco, que era su estilo. “A Rosa”.

Después de las palabras de Vicente Palomera participaron algunos de los asistentes. Montserrat Puig dio por finalizado el acto invitando a la lectura y al trabajo sobre el libro.

 

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