El jueves 3 de octubre, se presentó en A Coruña, en el marco de las actividades que la Biblioteca de Orientación Lacaniana organiza, el libro de Elizabeth Ann Danto sobre las clínicas gratuitas de Freud. Se aprovechó este evento, y la temática del libro, para conmemorar los 15, ya casi 16, años de funcionamiento de la Clínica del Campo Freudiano en A Coruña. Para ello contamos con la presencia de Rosa Alba Zaidel, traductora del libro para la Colección de la ELP de la Editorial Gredos, Vicente Palomera que habló sobre el lugar de los consultorios de psicoanálisis aplicado hoy, y Manuel Fernández Blanco que habló sobre la Clínica del Campo Freudiano en A Coruña.

En la presentación del acto Carmen Garrido remarcó lo oportuno de poner en serie los consultorios que Freud auspició en el 5º Congreso Psicoanalítico Internacional de Budapest del año 1918 y la Clínica del Campo Freudiano en A Coruña, y los posteriores CPCTs. Lo común, señaló, es que aparecen en un momento de crisis y es un modo de respuesta del psicoanálisis a la misma.

La autora, profesora de trabajo social en la universidad de Nueva York, hace una investigación exhaustiva sobre el funcionamiento de las Clínicas gratuitas de Freud, que este es el título original en inglés, que nos conduce a cuestiones de plena actualidad en el seno de la ELP y sus CPCT.

Rosa Alba Zaidel remarcó el trabajo de recopilación, que hace la autora, de testimonios de personas que conocieron a aquellos que asistían en estas clínicas, incluida la única institución de este tipo en Norteamérica, la Clínica de Chicago. Relató el interés de aproximarse a las dificultades que cada una de estas instituciones tuvo en sus comienzos para poder abrir sus puertas con una orientación exclusivamente psicoanalítica. Y, con su modo de acercarnos a lo que el libro contiene, despertó el interés por su lectura.

Manuel Fernández Blanco comenzó explicando cómo nace la Clínica del Campo Freudiano en A Coruña expresando el agradecimiento que le debemos a Rosalía Mera, recientemente fallecida, en la apertura de la misma, ya que en su primer año de funcionamiento, la Fundación Paideia, de la que Rosalía era Presidenta, firmó un convenio de colaboración con la CCF y cedió el local.

Pasó a exponer cuál era el funcionamiento particular de la Clínica del Campo Freudiano remarcando que el principio que la sostiene es “que el encuentro con un psicoanalista no tiene precio aun cuando el análisis sea imposible”, en su doble vertiente: por un lado, el coste de las sesiones para el paciente es variable, pero que el hecho de que pague algo permite a la institución no depender exclusivamente de las subvenciones públicas; y que el encuentro con un psicoanalista es impagable. Así los analistas de la institución, como en las recogidas en el libro, no cobran, pero hay en su trabajo un ejercicio de su responsabilidad como ciudadanos, siguiendo a Freud.

La Clínica lleva casi 16 años en funcionamiento y en este tiempo ha atendido a más de 1.200 pacientes derivados de los servicios de salud de atención primaria, de los servicios de salud mental públicos y también de los servicios sociales, sin olvidar a los propios pacientes y familiares de estos.

Concluyó haciendo una reflexión sobre el psicoanalista ciudadano capaz de sostener en su medio el derecho al psicoanálisis.

Por su parte Vicente Palomera contextualizó la aparición de los CPCT en el marco de los ataques desvergonzados al psicoanálisis y un modo de responder a esto fue la creación de centros de consultas gratuitos. En España además, como el bien remarcó, teníamos la experiencia de la red asistencial que se creó en Madrid a raíz de los atentados del 11 de marzo de 2004. Así, a partir de la idea de Hugo Freda comienzan su andadura en París y pronto se crean en España, primero en Barcelona y posteriormente en Madrid, Málaga y Bilbao.

Hizo una reflexión sobre la cuestión de la gratuidad asociada al límite temporal de 4 meses de tratamiento, unas 16 sesiones, y cómo esto obligaba a inventar, a “encontrar una forma de desenrollar el nudo de los síntomas orientándose por lo real”.

Los resultados fueron interesantes y habrá que poder extraer, de la experiencia de los CPCT y de la continuidad de la Clínica de A Coruña, conclusiones que permitan en el futuro, como ya está sucediendo en Madrid, o se está planteando en Barcelona, abrir nuevos dispositivos orientados por el psicoanálisis.

Después de sus breves aportaciones, se dio paso a una interesante discusión sobre cuál había sido el peligro de Freud al abrir estos consultorios y también para nosotros en los nuestros. En el caso de Freud, Rosa Alba Zaidel hizo una interesante aportación en el sentido de que estas clínicas eran el sueño socialdemócrata de Freud, en un momento en que la clase media se hunde en la pobreza, y debía tener cuidado en no hacer concesiones a aquellos que querían obtener un beneficio político de ellas y que tenían todo que ganar y nada que dar.

En el caso de los CPCT, Vicente Palomera puso el acento en el peligro de desviación al tener que servir al discurso psicoanalítico y al mismo tiempo a las indicaciones del Estado que proporcionaba la financiación y exigía informes de evaluación y trámites burocráticos, lo que culminó en una dificultad para mantener estos centros abiertos.

Para concluir, Carmen Garrido remarcó la actualidad de lo que se trata en el libro, que aún es objeto de debate y análisis en nuestra Escuela en relación a los consultorios de psicoanálisis aplicado.

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