Reseña de la conferencia: “El artista frente a lo imposible: no hay relación sexual”, de Irene Domínguez
El 19 de diciembre de 2025 desde la Sede de Sevilla de la Comunidad de Andalucía de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, se organizó de manera presencial y con conexión por Zoom una actividad preparatoria “Hacia el XV Congreso de la AMP” en torno al tema “No hay relación sexual”.
El secretario de la Sede de Sevilla, Estanislao Mena, presentó la actividad, cuya coordinación estuvo a cargo de Carmen Campos, quien introdujo a la invitada y animó el debate posterior a la conferencia de Irene Domínguez, miembro de la ELP y de la AMP.
La autora presentó una serie de reflexiones fruto de su trabajo sostenido en torno a la sublimación. En este recorrido teórico y clínico, abordó el pasaje desde la sublimación freudiana hasta el concepto lacaniano de père-version, destacando la función que el artista ocupa como guía para el psicoanálisis1.
Freud concibe la sublimación como un destino posible de la pulsión, orientado hacia una meta no sexual, aunque manteniendo una satisfacción de carácter sexual. En Tres ensayos de teoría sexual plantea que la neurosis es el negativo de la perversión y sostiene que “la disposición sexual infantil es universalmente perversa”2. En el caso del artista las experiencias infantiles no sucumbirían a la represión, sino que encontrarían una vía de elaboración a través de la creación.
La ponente propuso que en Freud podría leerse al artista como un dialecto de la perversión. Al no operar plenamente el mecanismo de la represión, el resultado no sería la producción sintomática, sino una forma distinta de invención.
Esta elaboración conduce a una problematización del estatuto del inconsciente. Como desarrolla la autora en su obra Recorridos de la sublimación, el inconsciente se desplaza del centro de la escena hacia un borde, en los límites de su propio estatuto. Esta operación es la que permite a Lacan avanzar del síntoma freudiano al sinthome3.
En su última enseñanza, Lacan propone la operación de “prescindir del padre a condición de servirse de él”, formulada en su seminario El sinthome. Esta lógica introduce la noción de père-version como un uso singular de la función paterna, que opera como límite a las estructuras clínicas4.
A partir de estas coordenadas, la autora planteó la dificultad de articular la categoría de artista con las estructuras clínicas clásicas. Retomó figuras de referencia para Freud y Lacan como Leonardo da Vinci y James Joyce; este último central en la elaboración lacaniana del sinthome, para pensar al artista como una posición singular, referida a su propia creación.
El artista, mediante su “saber-hacer-ahí” logra anudar lo simbólico y lo imaginario a un real que se escapa produciendo una invención borromea singular. Esta vertiente funcional se articula a la lógica del no-todo y permite situar al artista en una posición análoga a la de la mujer y el analista.
La conversación posterior dio lugar a un debate especialmente vivo, en torno a la paradoja según la cual el tratamiento pulsional de un solo sujeto, el tratamiento del goce Uno por la vía de la sublimación, produce una forma nueva que se introduce en la cultura y, al mismo tiempo, inaugura un lazo social inédito.
Siguiendo la estela de Lacan, para quien el artista lleva la delantera al psicoanalista, la conferencia invitó a tomar esta operación como orientación clínica. Frente al empuje del pseudo-discurso capitalista a “hacer existir la relación sexual”, el psicoanálisis propone una vía distinta: encontrar una manera singular de arreglárselas con lo incurable.
Notas:
- Lacan, Jacques. El Seminario, libro 23, El sinthome. Paidós, Buenos Aires, 2006, p. 16. ↑
- Freud, Sigmund. “Tres ensayos de teoría sexual”. Obras completas, vol. VII. Amorrortu, Buenos Aires,1997, pp. 130-135. ↑
- Lacan, Jacques. El Seminario, libro 23, El sinthome. Op. cit., p. 34 ↑
- Ibid., p. 45. ↑

Socia de la sede de Sevilla de la Comunidad de Andalucía de la ELP.
