Editorial El Psicoanálisis nº 46
El título del presente número de El Psicoanálisis implica un arco que va de lo Unheimlich freudiano a la inquietante extrañeza tal y como Lacan la cuestiona en el Seminario 23 cuando dice que ella «depende indiscutiblemente de lo imaginario». Jacques-Alain Miller dedica una parte de la Conversación Clínica en Montpellier a discutir esta frase de Lacan, cuyas implicaciones son perfectamente aplicables a nuestra época y que, a su vez, nos adentra en la última enseñanza de Lacan poniendo en tensión la perspectiva en la que anteriormente él mismo había considerado al yo (moi) y su relación con el cuerpo, con la imagen del otro y con la imagen especular.
Al inicio, para Lacan, la imagen del cuerpo es la base de la consistencia del yo. Pero en su última enseñanza se produce una fractura en el interior mismo de lo imaginario entre el yo y la imagen del cuerpo. De ahí que, en el Seminario 23, el parlêtre no es su cuerpo, sino que en todo caso lo tiene (o cree que lo tiene), de modo que debe encontrar los medios para apropiárselo. El afecto de extrañeza es, por tanto, inevitable. ¿Qué hay, entonces, de nuevo en lo imaginario?…
Claudia González, Directora de redacción de El Psicoanálisis.

Miembro de la ELP y la AMP. Directora de redacción de El Psicoanálisis.
