COMUNICADO DE PRENSA. Valencia a 23.07.26
Ante las reiteradas informaciones periodísticas sobre el caso Andic, en las que se califica de psicoanalista a la terapeuta Julia L., nos vemos obligados a aclarar el malentendido con el fin de contribuir a una información precisa y rigurosa.
Las prácticas atribuidas a la Sra Julia L. -quien no pertenece a ninguna institución psicoanalítica de nuestro país, de acuerdo con las informaciones publicados- y relatadas en las crónicas periodísticas nada tienen que ver con la práctica psicoanalítica. Esta se fundamenta en principios que preservan la singularidad y responsabilidad de cada sujeto. Es cada uno, a partir del vínculo que establece con su analista mediante la palabra, quien toma las decisiones que considera oportunas y de las que debe hacerse cargo. Ello excluye, por parte del psicoanalista, cualquier afán de dirección de conciencia o de influencia sobre las decisiones del paciente, prácticas ajenas al ejercicio del psicoanálisis y más propias del ámbito espiritual. La confianza que el paciente deposita en su analista hace posible el vínculo transferencial, condición del tratamiento, pero no otorga al analista derecho alguno a ejercer sugestión sobre él.
Los miembros de las escuelas y asociaciones psicoanalíticas realizan una formación permanente y someten su práctica a supervisión y control regulares. Asimismo, presentan y contrastan su trabajo de forma continuada en jornadas nacionales, congresos internacionales y un buen número de publicaciones. La Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) reúne en el mundo a 7 escuelas y desde agosto de 2011 posee el estatus consultivo especial ante el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la ONU. La Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (ELP), con sede en España y miembro de la AMP, fue declarada entidad de utilidad pública por el Gobierno de España en 2019.
Las palabras importan y más en un mundo donde algunos aspiran a degradarlas y sustituirlas por algoritmos vacíos e imágenes productoras de caos. Autorizarse como psicoanalista implica asumir y respetar unos principios éticos contrarios a cualquier forma de manipulación, sugestión o coacción sobre quien consulta por un sufrimiento.
Xavier Giner
Presidente de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis
Contacto: elp@elp.org.es
Web: ELP

Miembro de la Comunidad Valenciana de la ELP y de la AMP.
