Reseña de la II Jornada compostelana de psicoanálisis: "Non hai relación sexual: con que facemos relación?"

El 12 de junio de 2026 tuvo lugar en Santiago de Compostela una jornada de psicoanálisis, que es la segunda y tiene vocación de serie. Se inauguró en 2025 también en primavera y, al igual que la primavera es novedosa cada año, se introdujo en la ciudad con la determinación de lo siempre nuevo del psicoanálisis. Lo serio de lo serial, “serio -como yo lo entiendo- es serial”1, se produjo en la sala de la Facultad de Filosofía donde tuvo lugar. Los artífices fueron los trabajos de los ponentes y su interlocución con los muchos jóvenes que la llenaron y que, con su interés y sus intervenciones, propiciaron un clima alegre y se puede decir divertido también. La diversión es seria dice Lacan en el mismo seminario de la cita anterior, y lo serio también es el tema, “No hay relación sexual y entonces con qué hacemos relación”. El lenguaje es lo que empuja a relacionarnos, a hacer pareja en el intento de una satisfacción, de una completitud, pero es asimismo el lenguaje lo que no permite la proporción sexual, porque no permite su escritura. Lo real como lo imposible de decir, porque no hay palabra que lo diga, es lo que no permite escribir la relación sexual, “no hay relación sexual” es como lo formuló Lacan. No hay relación sexual y lo veremos en las ponencias que recorren los diferentes ámbitos de la clínica, de la educación, de la salud mental, de la cultura… y hay el amor como lo que puede hacer lazo entre los sujetos.

El trabajo se dividió en tres mesas por la mañana y, después de un receso para comer, una mesa por la tarde y un tiempo para conversar con todos los ponentes. Inicia Marta Maside (psicoanalista, psicóloga, miembro de la ELP y AMP) con el título “Sexualidad y lenguaje” y sitúa que no hay relación sexual porque hablamos; para los hablantes la palabra vehicula la pulsión sexual y la pulsión de muerte. El goce sexual ligado a las palabras que lo fijaron en la infancia constituirá las condiciones de elección de objeto erótico para cada uno, y ese para cada uno hace imposible la idea de una armonía, o sea, hace imposible la relación sexual. Plantea en su ponencia el signo de goce del pârletre como lo que puede provocar el deseo, como principio del amor que puede venir a ese lugar imposible de la relación de los goces; el amor como modo de suplir la relación sexual nos pone a hablar y eso a veces produce encuentro.

Leo Vilariño Espasandín (psicoanalista, psicólogo, miembro de la ELP y AMP) es el segundo ponente de la mesa con el título “Los Unos sin el Otro: ¿un nuevo contrato?”. Recurre en su trabajo al goce fálico en su valor de uso (goce del órgano) y valor de cambio (goce del lenguaje) y la falla entre ambos que produce una pérdida inevitable, un resto que impulsa el deseo. Es la castración que introduce el lenguaje y será en su valor de cambio como podrá entrar en el intercambio con el partenaire, ya que el uso del goce del órgano lleva a la omnipotencia del que tiene, pero muestra su vertiente de debilitamiento. La anatomía no es destino en el sentido freudiano, pero el psicoanálisis desvela que el acontecimiento de cuerpo como contingencia puede ser un destino sin Otro.

Lorena Fernández Mosquera (psicoanalista, psicóloga, socia de la sede de A coruña) interviene con “La crítica psicoanalítica a la Happycracia. Del imperativo de ser feliz al deseo de saber”. Toma del libro de Eva Illouz: Happycracia. Cómo la ciencia y la industria de la felicidad controlan nuestras vidas. Frente al empuje del sujeto a buscar la felicidad a través de objetos y técnicas que tapan su vacío, el psicoanálisis ofrece la escucha de eso que falla, que insiste y no se resuelve, y que es el síntoma. El amor es lo que hay como una suplencia en el lugar del “no hay relación sexual”. Sitúa el amor de transferencia como lo que posibilita la relación analista-analizante y la posibilidad de un análisis, que hará del síntoma una posibilidad de saber hacer con aquello que no cesa, aquello que hizo marca de goce, que no vuelve nunca a cero y que hace imposible la relación sexual. Frente a la happycracia, el psicoanálisis.

Carolina Iglesias (psicoanalista, psicóloga, socia de la sede de Vigo), con “¿Por qué algunas mujeres sufren por amor?: Amor y goce en la sexualidad femenina”. El trabajo de Carolina surge de una investigación en curso sobre un trabajo de 17 años en un servicio público para la atención a mujeres violentadas bajo el título de “mujeres-de-violencia de género”. Señala que, si bien las luchas feministas localizaron una problemática, leyes y métodos de abordaje, no se consiguió el objetivo de que disminuyera la violencia sobre ellas por sus parejas. Plantea si es masoquismo femenino, lo que insiste en que las mujeres permanezcan con hombres que las hacen sufrir. Recorre lo que Freud y Lacan plantean sobre dicho significante y, a través de varias viñetas, va dando cuenta cómo en alguna mujer es el estrago materno y su demanda feroz, en otras la identificación a un objeto degradado o no deseado, lo que las lleva a una repetición en sus encuentros amorosos en los que la búsqueda del signo de amor, marcado por el estrago o el desecho, las lleva incluso a poner en riesgo su vida. Señala Carolina que la escucha singularizada de cada una y poder aislar el goce en juego y hacerse cargo de este, es la posibilidad de hacer un nuevo lazo que impulse la vida.

Tercera mesa

María Victoria Fernández Mosquera (orientadora educativa de la Consellería de Educación) interviene con “El lugar de la falta y del deseo en la escuela hoy”. Su trabajo tiene una primera parte que desarrolla a partir de dos imágenes y algunos conceptos, y una segunda parte con unas viñetas de la escuela. Las imágenes del oso y la ballena del cartel del Congreso de la AMP No hay relación sexual y el puzle del cartel de esta jornada compostelana que aborda el mismo tema, le suscitaron la pregunta si el aforismo “no hay relación sexual” sería aplicable a la relación entre enseñar y aprender, ya que también apunta al estatuto del lenguaje. La pregunta es cómo hacer con lo que no encaja en el ámbito escolar. Los conceptos que le interesaron son el malentendido estructural del lenguaje, la falta y el deseo. Alude al oso y la ballena, cada uno en su elemento, con su modo de gozar insalvable, pero que contingentemente pueden establecer un lazo. Así en la escuela, entre el terreno del docente y el océano del estudiante, hay la posibilidad de un lazo gracias a la palabra y al deseo del profesor. Mariví ejemplifica con dos viñetas del aula en las que la falta, que se puede situar y bordear, permite la transmisión de un deseo de saber. Algo no terminará de encajar entre el oso y la ballena, pero está la orilla desde la que se podrá extender un lazo. La ponente plantea que tal vez educar sea construir una orilla.

Cristina Garrido Miguens (psicoanalista, psicóloga, socia de la sede de A Coruña) con “La clínica infantil en el discurso capitalista”, plantea que el discurso capitalista niega la castración e intenta hacer existir la relación sexual. Hace un recorrido por las actividades que se implementan en la institución en que trabaja con niños: la evaluación a base de tests psicométricos, el diagnóstico y la intervención a partir de ellos. Plantea que se ha pasado del discurso del amo al del capitalista en el cual el que sabe es el mercado. Se pregunta si estamos en una clínica capitalista, donde el profesional evita la castración con el arsenal de test que responden a la demanda, y los padres que demandan un diagnóstico que les permite no interrogarse de su posición como padres. Los niños circulan entre test, pruebas y pautas sin ser escuchados en su singularidad. Cristina propone crear espacios vacíos, abiertos a la invención para cada uno donde tal vez puedan hacer pareja con su deseo.

Rosa Vázquez Santos (psicoanalista, miembro de la ELP y AMP) con “De la rivalidad y el odio a la diferencia: ´Hagan como yo, no me imiten´”. No hay relación sexual porque no es posible hacer uno de dos y en la vida las relaciones con los semejantes plantean la cuestión, ya que son del orden del uno, de ese uno que es el otro semejante de la relación imaginaria, ese de la primera constitución de la imagen y es en las relaciones entre esos semejantes, que son uno mismo, donde surgen los celos y la agresividad, porque se reconocen en el otro en espejo. En estas relaciones con el prójimo, el sujeto es el prójimo, el uno del espejo con lo propio de la agresividad y sus matices. La salida a eso es el análisis, propone la ponente, a través de cuyo recorrido se trata de romper el espejo y posibilitar un encuentro con lo singular propio y que el semejante ya no lo sea, que sea Otro distinto y singular con el que no hay relación sexual, no hay completitud posible, serán relaciones presididas por algo de lo imposible.

Fran Conde (Psicoanalista, profesor de filosofía, socio de la sede de A Coruña) con el título “O amor para Lacan: da unión imposible a relación sen proporción”, toma un documental publicado en Netflix sobre la vida de un actor porno, Rocco Antonio Tano, para interrogar el goce sexual, la pornografía, y el amor. En el documental el sujeto narra los primeros encuentros con el goce, el empuje continuo al sexo y sus lazos con la pornografía, que es y ha sido constante e inevitable en su vida, un intento fallido de hacer existir la relación sexual. Fran plantea que hay hechos copulatorios, pero no relación sexual y tomando el seminario 20 situará el goce fálico y el goce femenino, y la imposibilidad para los hablantes de escribir la relación sexual, no hay proporción que permitiría su escritura. Lo que podría hacer el lazo es el amor, y en la pornografía el amor se escamotea; la demanda que es siempre demanda de amor no está, es el goce lo que está en juego. El debate que provocó el texto fue intenso; la posición ética de Rocco, el amor y también, la cuestión diagnóstica, suscitaron mucho interés.

La conversación al final de la jornada fue muy animada, las personas más jóvenes intervinieron con interés en relación con lo más específico del psicoanálisis, ese “no hay relación sexual” que el lenguaje introduce y que nos afecta en todos los ámbitos, el síntoma que hay como un funcionamiento y el amor como lo que puede hacer lazo entre los sujetos, marcó el ritmo de las intervenciones. Una jornada enriquecedora para todos los que participamos en ella.

 

Notas:

  1. Lacan, Jacques. El Seminario, libro 19, …o peor. Paidós, Buenos Aires, 2013, p.80.