Reseña de la Conferencia "La sociedad cabreada: de la agresividad social al sujeto del inconsciente", de José Manuel de Manuel

El 5 de noviembre de 2025, en el Instituto Leonés de Cultura de León, se llevó a cabo una conferencia a cargo de José Manuel de Manuel, psicoanalista, miembro de la ELP y de la AMP. La ponencia ofreció un diagnóstico incisivo de nuestro malestar contemporáneo, transitando magistralmente desde la crítica sociológica hasta la ética del deseo del psicoanálisis.

I. La Agresividad Moderna: Síntoma de una Civilización Agotada

La primera parte de la exposición delineó el paisaje de la "sociedad cabreada", caracterizada por una crispación constante cuya expresión ha migrado de la violencia física al terreno simbólico y digital. El conferenciante señaló que la agresividad ya no se grita, sino que se manifiesta en la ironía digital, el cancelling o la indiferencia educada. La negación de la propia agresividad convierte el enfado en una forma de identidad: "yo me indigno, luego existo".

Para mapear este malestar, De Manuel recurrió a la sociología crítica:

  • Byung-Chul Han: la autoexplotación y el burnout del sujeto neoliberal, donde la agresividad se disfraza de productividad o “violencia interior”1.
  • Zygmunt Bauman: en la “modernidad líquida”, la indignación se vuelve el único punto firme en medio del flujo constante de las certezas2.
  • Pierre Bourdieu3 y Axel Honneth4: La violencia simbólica del like como herramienta de poder que otorga o retira el reconocimiento, cuya ausencia es una raíz profunda de la agresión.
  • Richard Sennett5y Hartmut Rosa6: La corrosión del carácter por el trabajo flexible y la aceleración social (la "prisa elegante"), que vuelven al sujeto frágil y agotado de sí mismo.

La cultura del "tú puedes" ha reemplazado la prohibición por la exigencia de goce, dejando al sujeto sin otro a quien culpar y convirtiendo la agresividad en autocrítica.

II. Del Mapa Colectivo a la Brújula Interna: La Lección de Freud

Tras dibujar el mapa del malestar colectivo, el psicoanálisis ofrece la brújula interna para entender el sufrimiento singular. José Manuel de Manuel recordó que Freud situó el origen del malestar no en los sistemas, sino en el sujeto que los habita7.

La cultura exige renuncias, y la agresividad reprimida se vuelve hacia adentro, dando origen a la culpa. El Superyó se convierte en el verdugo interior que exige una perfección inalcanzable. Esta agresividad está ligada a la pulsión de muerte8, una tendencia inconsciente a la repetición y a la autodestrucción. El psicoanálisis no busca eliminar esta fuerza, sino darle palabra. El paso del acto a la palabra es la mejor definición de civilización.

III. Lacan y Miller: El Espejo, el Goce del Otro y el Antídoto del Lenguaje

Si Freud nos enseñó que la agresividad nace desde dentro, Lacan recordó que se dispara con la aparición del Otro9. El ponente articuló la agresividad desde el estadio del espejo, donde el yo nace de una brecha entre la imagen idealizada y el cuerpo real, haciendo del semejante un rival imaginario.

Finalmente, Jacques-Alain Miller actualiza esta clínica con la noción de la caída del Otro simbólico10. Sin una autoridad que unifique, cada sujeto queda solo con su goce singular. La agresividad moderna se dirige, entonces, al goce del otro: no soportamos que el otro parezca disfrutar más que uno mismo. Miller subraya que el capitalismo ha entendido esto, sustituyendo el Superyó que prohibía por uno que ordena: "¡Goza!" La labor analítica es reconocer la singularidad del goce y ponerlo a trabajar en el lenguaje.

IV. Conclusión: La Conversación como Acto de Resistencia

El autor concluyó con un llamado a la transformación de la agresividad en lenguaje. La convivencia no consiste en buscar una armonía ilusoria, sino en soportar el otro goce distinto.

La agresividad es un fracaso del diálogo, y el antídoto no es la calma forzada, sino la conversación sincera. La clínica es la práctica constante de traducir la bronca en discurso. El analista invita a la no-totalidad del goce, un acto de herejía en la cultura de la exigencia. Mientras el inconsciente esté estructurado como un lenguaje, hay posibilidad de lazo social, un lazo que se sostiene en la palabra y no en el grito.

 

Notas:

  1. Han, Byung-Chul. La sociedad del cansancio. Herder, Barcelona, 2010.
  2. Bauman, Zygmunt. Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 2003.
  3. Bourdieu, Pierre. La dominación masculina. Anagrama, Barcelona, 1999.
  4. Honneth, Axel. La lucha por el reconocimiento. Crítica, Barcelona, 1992.
  5. Sennett, Richard. La corrosión del carácter. Anagrama, Barcelona, 2000.
  6. Rosa, Hartmut. Alienación y aceleración. Katz, Madrid, 2016.
  7. Freud, Sigmund. “El malestar en la cultura. Obras completas, vol. XXI. Amorrortu, Buenos Aires, 1976, pp. 57-140.
  8. Freud, Sigmund. “Más allá del principio del placer. Obras completas, vol. XVIII. Amorrortu, Buenos Aires, 1976, pp. 1-62.
  9. Lacan, Jacques. “La agresividad en psicoanálisis”. Escritos I. Siglo XXI, México, 2009, pp.107-128.
  10. Miller, Jaques-Alain. El partenaire-síntoma. Paidós, Buenos Aires, 2011.