Voces nuevas

En una entrevista a José Ángel Valente —de quien sabemos que fue lector de Lacan— le preguntaban por una cita atribuida a José Lezama Lima: «Estoy en un café, de la mesa donde están aposentados los jugadores sale una voz: “todo el que tiene una novia china, tiene buena suerte”. En seguida, nace un verso, de la raíz de los versos que nos gustan: “Novia china, buena suerte”. Me parece realmente deslumbrante. Fue la voz tan sólo lo que oí, porque cuando me fijé en el grupo, observé que me era imposible precisar de quién era la voz, la raíz humana de ese verso. Poética la voz, anónimo el rostro. Buena señal»1.

Durante la Mañana del directorio ampliado del pasado 27 de septiembre de 2025, alguien, no recordaba quién —publicadas las intervenciones en el blog de la ELP, ahora sé que fue Kepa Torrealdai— dijo: “necesitamos escuchar voces nuevas”. Invitado a escribir alrededor de aquel encuentro, fue esta expresión la que me remitió, por un lado, al trabajo iniciado hace tiempo en el marco de un cártel a propósito del objeto voz. Y por otro, a las condiciones de posibilidad de la llamada transferencia de trabajo, retomando el sintagma “elaboración provocada”, que en su etimología latina estamos advertidos incluye tanto el trabajo (labor), como la-voz2.

En otra conversación con José Ángel Valente —publicada originalmente en los Cuadernos Andaluces de Psicoanálisis (1996)—, comentaba a modo de anécdota que el terrado de su casa daba hacia un convento y en verano podía ver desde lo alto como las monjas encendían las luces de las celdas: “yo creía que estaba vigilando a las monjas y resulta que eran ellas las que sabían de mi”3, introduciéndose la cuestión desde dónde uno es mirado.

Si la mirada y la voz son dos objetos que Lacan añade a la lista freudiana, sobre éste último destacaba J-A Miller que “se encuentran muchos menos datos y articulaciones que para los demás objetos [...]. Hay ahí una parte que parece estar pendiente de elaboración, cuyo marco ya está fijado en la enseñanza de Lacan, pero que no está desarrollada”4. Y así, en Del superyó a la voz como objeto a-fónico (1982), dando cuenta de un “desfase”5, de una ausencia de equivalencia estricta entre los conceptos de Freud y los matemas de Lacan, nos propone un recorrido en el que el superyó freudiano se irá distribuyendo por cada uno de los cuatro matemas lacanianos: S1, S2, $, a. Leemos entonces cómo una enseñanza (Freud, Lacan) puede provocar una elaboración.

Esos mismos cuatro matemas, que sabemos se articulan en los cuatro discursos, son los que entrarán en juego en las Cinco variaciones sobre el tema de “la elaboración provocada” (1986). Con estos cuatro elementos escribe de un modo lógico cómo operaría la función de más uno en el cártel. Dicha función implicaría, en primer lugar, el rechazo a ser, en el lugar de los discursos que remite al agente (o lo que es lo mismo, a la provocación, arriba a la izquierda), ni un amo que pone a trabajar (S1), ni uno que sabe (S2), ni analista (a), sino $. En segundo lugar, a partir de una modificación del discurso histérico, dando su justo lugar al objeto (a), no apropiarse del efecto de atracción sino referirlo a otra parte —a Freud y Lacan—. En tercer lugar, será entonces causado también él mismo al trabajo (el más uno en cuanto también cartelizante), al tiempo que se provoca una transferencia del trabajo. Es una cuestión central, que remite por supuesto al cártel y al pase —el cual es también propuesto como “una elaboración provocada”6.

Pero, retomando las “voces nuevas”: ¿serían aquellas que tienen lugar cuando opera la lógica del cártel y por lo tanto la función de más uno —a la que J-A Miller se refiere también como un arte en la quinta variación? Permutables, antes de que la novedad deje de serlo, dando paso a la posibilidad de otras; poniendo al trabajo sus propias elaboraciones, al tiempo que relanzado el trabajo para algún otro.

La cuestión es “delicada”7. Si, y considerando ahora el dispositivo del pase, en 1,2,3,4 (1985) podemos leer la transferencia de trabajo hacia la Escuela como un recorrido a la inversa del trabajo de la transferencia que animó el análisis hasta su fin8 ¿es posible que la primera opere sin la perspectiva de un recorrido analítico que ha concluido? Si en el pase la posibilidad de una transferencia de trabajo es una cuestión central, en el funcionamiento del cártel no lo es menos, con su apuesta por la lógica más una de elaboración provocada aplicable quizás a otras instancias —se me destacan a este respecto unas líneas de la nota adjunta de Lacan al Acto de fundación: “La enseñanza del psicoanálisis solo puede transmitirse de un sujeto a otro por las vías de una transferencia de trabajo. Los «seminarios», incluido nuestro curso de Hautes Études, no fundarán nada si no remiten a esa transferencia”9. Es la misma apuesta que hemos leído en J-A Miller por “una práctica de seminario inspirada en el cártel”10, y que resuena a su vez, por ejemplo, con la propuesta hacia el SCF y los “cárteles de doctrina” del Campus Clínic del ICF. Ámbitos pues, todos ellos, desde donde provocar “voces nuevas”, o quizás renovadas, cada vez, con nuevas elaboraciones al respecto de las posibilidades de la transferencia de trabajo hacia las Escuelas, hacia los Institutos, hacia el Campo Freudiano11.

 

Notas:

  1. Valente, José Ángel. El ángel de la creación. Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2018, pp. 77-78.
  2. Miller, Jacques-Alain. «Cinco variaciones sobre el tema de “la elaboración provocada”». El cártel. Publicaciones CdC-ELP, Barcelona, 2024, p. 31.
  3. Valente, José Ángel. El ángel de la creación. Op. cit. p. 208.
  4. Miller, Jacques-Alain. “Del superyó a la voz como objeto a-fónico”. Freudiana, n. 98, 2003, p. 10.
  5. Ibid., p. 10.
  6. Miller, Jacques-Alain. «Cinco variaciones sobre el tema de “la elaboración provocada”». Op. cit., p. 32.
  7. Ibid., p. 37.
  8. Miller, Jacques-Alain. “Clínica psicoanalítica”. 1, 2, 3, 4, vol. I. Paidós, Buenos Aires, 2021, p. 238.“La vía que Lacan consideraba haber dispuesto para que un sujeto hubiera accedido a lo imposible recuperara lo contingente es lo que llamó el pase, que apunta a experimentar y a suscitar la transferencia de trabajo”.
  9. Lacan, Jacques. “Acto de fundación”. Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 254.
  10. Miller, Jacques-Alain. «Cinco variaciones sobre el tema de “la elaboración provocada”». Op. cit., p. 36.
  11. Laurent, Éric. “¿Cómo se enseña la clínica?”. Cuadernos del ICdeBA, n.13. Publicaciones ICdeBA, Buenos Aires, 2005, p. 24.“Las Escuelas, el Instituto, el Campo Freudiano, son herramientas que apuntan a la transmisión del psicoanálisis, no forman un sistema completo, pero sí articulado. Cuando hay una inflexión en un lugar de este sistema se traduce en otras partes también”.