Reseña de la mañana del Directorio ampliado en Barcelona: Los jóvenes y la ELP
El sábado 27 de septiembre de 2025 en Barcelona, el directorio nos convocó a una mañana del directorio bajo los significantes “Jóvenes” y ELP.
En seguida me surgieron interrogantes: ¿Qué jóvenes? ¿Los miembros bajos condiciones? ¿Los que están en determinada franja de edad? ¿Aquellos que están llegando ahora al psicoanálisis?
Los textos presentados y la conversación posterior me han permitido ir trazando algunos caminos.
Allí se planteó esta disyuntiva “jóvenes”-“viejos, o por los menos se habló de que no se trataba de hacer esta bipartición. También surgió la pregunta sobre qué sería lo joven al referirnos a la Escuela, así como de los efectos de la política de la juventud, y de las experiencias de aquellos que la están encarnando.
Viejos y jóvenes. Siguiendo a Andrés Borderías, que hizo alusión a la Teoría de Torino1 para orientarnos, he leído esta dualidad desde lo que Miller nos dice en este texto sobre las dos enunciaciones posibles que tiene un colectivo de hacer con ese mismo ideal que comparten sus miembros.
De un lado, nos dice Miller, estaría el ideal que pone en oposición “nosotros” y “ellos”, intensificando la alienación a ese Ideal.
Pero otra manera de enunciación está del lado de la interpretación. Interpretar al grupo produciendo disociaciones que remiten a cada uno de sus miembros a la soledad de su relación con el Ideal. “Solo como siempre he estado en mi relación con la causa analítica”2 es la frase que todos conocemos de Lacan al fundar su Escuela en 1964.
Además, Miller advierte que, a pesar de esta vía de relación con el Ideal por la interpretación, siempre queda una cuota de sugestión ineliminable. Toca entonces a los psicoanalistas estar advertidos para que el derrotero de la Escuela no sea ese. “La Escuela es interpretable analíticamente” sería entonces una guía que habría que tener siempre presente, pues es la que produce efectos desmasificantes en sus miembros.
Esto me lleva a tomar estos significantes, Jóvenes y ELP, como una interpretación.
Así la experiencia de la juventud, en mi caso como miembro bajo condiciones, puedo decir que tiene este efecto de disociar. Esta idea binaria de, por una parte, los que ya están desde hace años, los de siempre, y por la otra los que llegan, se modifica en cierta manera. Jóvenes y ELP moviliza posiciones estancadas, la de los AME que se ven algunos haciendo la experiencia como mentores, la de los miembros, y también la de aquellos que hacen la demanda, que sienten el deseo de entrar en la Escuela, como dijo Shula Eldar, aquellos para los que el saber ha adquirido un valor agalmático. Todos, solos, cada uno con su relación con la causa analítica. Una soledad que justamente por ser del Uno por Uno puede permitir encuentros posibles.
La juventud de la Causa
En la conversación Lucía D’Angelo recordó que para Lacan la juventud tiene que ver con la Causa.
La causa freudiana, nos dice Miller en La Teoría de Torino, Lacan la llevó a un más allá del Edipo, y de ello deriva la Escuela, diferente de una comunidad. Desde esta lógica, nos indica, la Escuela es no-toda, y ahí ubicó Irene Domínguez su intervención sobre lo joven, sobre la juventud, poniendo en la misma serie juventud y goce femenino.
Hablando entonces de una Escuela no-toda, se habla de una Escuela joven.
Subjetivizarla, nos dice Miller, es la única forma de constituir esta Escuela no-toda desde el conjunto de soledades de sus miembros.
¿Podríamos pensar entonces la política de la juventud como una interpretación necesaria para el momento que la ELP estaba viviendo? ¿Ha sido una interpretación que ha puesto al trabajo a miembros, socios y/o allegados, descompletándonos y rejuveneciendo la Causa?
Shula Eldar compartió con los allí presentes aspectos de su experiencia como mentor de este nuevo dispositivo. Apuntó a que es un dispositivo que pone a trabajar a los AME y lo hace desde la invención posible de un lugar que no está escrito. Usando la imagen de las hormigas en la banda de Moebius para abordar una experiencia de Escuela que sin lugar a duda aporta algo de juventud.
Cuando me invitaron a participar de la conversación en Barcelona de los miembros bajo condiciones con Crhistiane Alberti; en mi texto, me remitía a los datos que el informe de la juventud de la AMP había presentado con los miembros de la Escuela desglosados por edades, y añadía que los psicoanalistas no trabajamos con los datos, pero en este caso, estos datos habían venido a menear a la Escuela. En esa conversación Christiane me dijo que sí trabajamos con los datos y que hay que considerarlos.
Podemos entonces recoger algo de la lógica del universal, los datos, pero tomarlo como una interpretación que produzca un rejuvenecimiento de la causa finalmente.
Desde ahí, nuevos escenarios, renovar transferencias y como dice Miller de nuevo en la Teoría de Torino, el más importante de los Actos de Escuela, el de escandir el tiempo lógico de la comunidad a devenir.
Notas:
- Miller, Jacques-Alain. “Teoría de Torino acerca del Sujeto de la Escuela”. El Psicoanálisis, n.1, 2000. ↑
- Lacan, Jacques. “Acta de Fundación”. Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, pp. 247-259. ↑

Miembro de la ELP y de la AMP.
