Reseña de la Conferencia de Oscar Ventura: “Suicidas, una perspectiva psicoanalítica de la vida y la muerte en la contemporaneidad”

El viernes 4 de abril a las 19.00 h. en la sala de la Fundación Abanca en A Coruña daba comienzo la Conferencia de Oscar Ventura, AME, miembro de la ELP y AMP, organizado por la BOL y presentado por Liana Velado, y con la participación de Rosa Vázquez, ambos miembros de la ELP y AMP.

Oscar V., despliega unas coordenadas detalladas del suicido como un tema de actualidad, las cifras muestran que un alto porcentaje de sujetos deciden terminar su vida de forma abrupta, un corte entre la vida y la muerte que termina de una forma singular.

Se trata de un acto logrado sin poder saber las causas que han llevado a un sujeto a terminar con su vida. Los pasos anteriores a realizar el acto se pueden explorar, pero se desconocen los motivos que han provocado el desenlace, por lo que es un dolor añadido para las personas que pierden a su ser querido en estas circunstancias.

Las cartas que algunos sujetos pueden dejar escritas no suponen una justificación convincente para llevar a cabo tal acto, para estos sujetos “la vida no merecer ser vivida”. Suelen estar expuestos a circunstancias sufrientes, malos momentos de la vida, hasta que la muerte los separa de la vida misma. Quedan exonerados de seguir con la vida a través del acto suicida.

Las causas que llevan a los sujetos a terminar con la vida son siempre singulares, particulares e indeterminables. Supone una condena a la muerte, expuestos a la crueldad de la vida, la libido no tiene posibilidad de anudarse a la vida. Para los familiares se torna en una significación injusta, se trata de una partida despegada de la relación íntima con la vida misma. La presencia de la pulsión de muerte muestra una relación singular con el deseo y con la muerte, la mortalidad sería la muerte del deseo.

En todos los sujetos habita algo del lado suicida, que se manifiesta a través de conductas autodestructivas, una pulsión de muerte. La clínica psicoanalítica sirve para interponer límites al lenguaje de la muerte y elucidar las causas del predominio de la pulsión de muerte. S. Freud, a través de su obra enunció el deber de vivir, la relación de la vida con las palabras, en una experiencia de análisis, se trataría de obtener el saber sobre cómo el sujeto se las arregla con el vínculo a la vida.

En un acto suicida se trata de la singularidad de cada caso, así como la clínica nos muestra que no hay conducta igual a otra. En la relación del sujeto con el Otro y con el Otro social es determinante la red de apoyo; si para un sujeto está ausente el Otro para sostenerse se produce una desorientación, puede suponer una pérdida abrupta del sentido en la que predomine la pulsión de muerte, y le lleve a quitarse la vida.

En la adolescencia los suicidios están relacionados con un sentimiento de desamparo y angustia, ocasionados por la irrupción de goce en el cuerpo, la entrada en la sexualidad como lo real mismo de un sujeto, la relación íntima con la vida y una dificultad de anudar el deseo a la vida. En muchos casos, es causa del inicio de consumo de drogas y de un empuje a conductas autodestructivas.

Las causas de un acto suicida son incomprensibles, se desconoce la decisión insondable de llevarlo a cabo. En EEUU se produjeron numerosos suicidios en una multinacional farmacéutica, por ejemplo, un trabajador en el año 2005 dejó una carta explicando que su trabajo le hacía sufrir, incluso llegó a bajar 13 kg debido al exceso del trabajo. En esta multinacional americana, los suicidios tenían relación con un malestar laboral, han sido numerosos los sujetos que se han suicidado en los propios edificios de esta, tirándose por la ventana.

En la clínica psicoanalítica se pueden elucidar los puntos subjetivos por los cuales un sujeto podría manifestar un intento de quitarse la vida se trataría de captar los mecanismos del intento del pasaje al acto, a través de la palabra. En ocasiones puede ser un intento de llamar al Otro.

El anudamiento a la vida es una cuestión de todo ser humano, sin embargo, en su enseñanza J. Lacan en RSI (inédito) nombra el suicidio como la muerte no es abordable más que por un acto, aun para que sea logrado es preciso que alguien se suicide sabiendo que eso es un acto, lo que solo sucede muy raramente”.

Rosa Vázquez interviene citando un fragmento del libro de Pierre Rey Una temporada con Lacan1 sobre la importancia de la ética del analista para poder sostener el discurso de un sujeto con una pulsión de muerte muy marcada. El autor había coincidido con una mujer en la sala de espera de la consulta de J. Lacan que había relatado su experiencia con el suicidio, ella se tiró por la ventana de un octavo piso llevando a su hijo de pocos meses en brazos y había sobrevivido al impacto, el bebé se llevó la peor parte.

Se generó una conversación sobre los puntos más candentes tratados, así como se subrayaron las vías posibles para un tratamiento en aquellos casos que manifiesten una pulsión de muerte aguda encaminada a un corte entre la vida y la muerte.

 

Nota:

  1. Rey, Pierre. Una temporada con Lacan. Letras Vivas. Barcelona, 1990.