Maternidad: Un acontecimiento de cuerpo*
Algo de lo que se puede extraer escuchando a las mujeres en consulta, una frase que trajo Omaïra Meseguer en las últimas jornadas de Cereda de la lectura de Marguerite Duras: “la madre pone el cuerpo y la mujer secreta su desesperación”, y una pregunta por mi propia experiencia en la maternidad me llevaron al título de este trabajo.
Qué es ser madre, pero, sobre todo, qué del cuerpo en ello, se volvieron enseguida interrogantes sobre los que orientarme para escribir estas líneas.
“La madre pone el cuerpo”: la madre se extrae óvulos, se somete a tratamientos de reproducción asistida, gesta en su vientre, pare, amamanta...
Definitivamente, no es sin el cuerpo
Sin embargo, nos encontramos en un momento en el que la maternidad está siendo atravesada por cambios insólitos, y las formas en que se manifiestan las experiencias de las mujeres en sus encuentros con el ser madre ponen en suspenso cuestiones como la materialidad biológica que hasta hace poco venía siendo imprescindible, y nos remite más que nunca al hecho de que no existe en el ser humano lo que se llama instinto maternal y que se trata, más bien, de un lugar construido simbólicamente desde el lenguaje y las palabras, y que, por tanto, irá cambiando y torsionando según la época.
El cuerpo somático
Desde que Freud descubrió el inconsciente y formuló su teoría, ha habido desde el psicoanálisis un particular interés en lo concerniente a la maternidad.
Psicoanalistas de aquella época, como Helene Deutch, ya investigaron algunos procesos en relación al cuerpo durante la maternidad y pudieron constatar el efecto de contenidos psíquicos inconscientes en el cuerpo, cómo estos se entrelazaban con los procesos somáticos.
Por ejemplo, ella hablaba de la “esterilidad psicógena”, que imposibilita a algunas mujeres conseguir quedar embarazadas1. En sus palabras: “cada uno de los síntomas fisiológicos atestiguan no sólo la recíproca dependencia de los factores somáticos y psíquicos, sino también el hecho de que, en las funciones biológicas de la reproducción, el desarrollo psíquico de la mujer y todo su pasado afectivo desempeñen un papel importantísimo”2.
Para Freud, la maternidad era una de las posibles salidas que la niña podía tomar en el “desarrollo sexual femenino”: “la situación femenina sólo se establece cuando el deseo del pene se sustituye por el deseo del hijo, y entonces, siguiendo una antigua equivalencia simbólica, el hijo aparece en el lugar del pene”3.
Que Freud pudiese escuchar a las mujeres, mujeres algunas de ellas madres, y sus síntomas en el cuerpo, permitió despejar lo que para cada una de ellas significaba ser madre, es decir, considerarlas en cuanto seres hablantes. De qué modo las palabras o el sentido de la maternidad que se establecía ahí podía traducirse en modificaciones del cuerpo (desde la sublimación hasta el rechazo) y cómo aparecían también los barullos y contradicciones del deseo de ser madre, lo que ya dejaba apuntada la división entre la madre y la mujer en lo inconsciente4.
Fenómeno de cuerpo / Acontecimiento de cuerpo
Si tomamos como definición de fenómeno de cuerpo, a grandes rasgos, aquello que aparece y ocurre en el cuerpo, siguiendo el ejemplo de los síntomas de conversión histéricos, podríamos considerarlo como la manifestación, bajo una dialéctica, de algo que en lo inconsciente toma un sentido. De ese modo, mediante el trabajo analítico, una vez descifrado el síntoma, algo puede cambiar.
Pero ¿qué diferencia al fenómeno de cuerpo del acontecimiento de cuerpo?
Miller hace esta distinción entre fenómenos en eclipse o transitorios, y fenómenos permanentes: “calificamos a los fenómenos de cuerpo como sinthomes cuando se instalan permanentemente, ordenando la vida del sujeto”5.
Lo que se instala en el cuerpo de un modo permanente y ordena la vida
Sabemos que es en el viraje que hace Lacan del síntoma al sinthome desde donde se puede pensar la clínica en su vertiente nodal. Desde el prisma en el que el significante tiene efectos de goce en el cuerpo y es susceptible de quedar fijado en él, en términos freudianos6. Lo que ocurre en el cuerpo debido a la lengua y que, a diferencia del inconsciente freudiano, no puede ser revelado, dotado de un sentido, sino que permanece en el registro de lo indescifrable. Lacan lo dice de la siguiente manera: “dejemos el síntoma en lo que es, un acontecimiento de cuerpo”7.
Lo real y el cuerpo
Retomo el interrogante “qué del cuerpo” en ser madre. Enuncia Lacan en el Seminario 3: “Existe de todos modos una cosa que escapa a la trama simbólica, la procreación en su raíz esencial; que un ser nazca de otro” -y continúa- “La procreación está cubierta, en el orden de lo simbólico, por el orden instaurado entre los seres. Pero nada explica en lo simbólico el hecho de su individuación, el hecho de que un ser sale de un ser”8.
Me serví de esta formulación de Lacan para intentar articular lo inexplicable del alumbramiento con lo que de ello se juega en el cuerpo. Lo que acontece a través del cuerpo y no de las palabras.
Estela Solano, en su texto Maternity Blues, afirma que el cuerpo y su consistencia, que sabemos que es puramente mental, se someten a una “dura prueba” en el momento del alumbramiento.
En palabras de Solano: “el parto pone el cuerpo a dura prueba, no solo a la del dolor físico, sino a la de su unidad, tan frágil por ser ortopédica”. Y dice más: “La imagen del espejo de la que uno se apropia, reconociéndola como “mi imagen”, necesita para sostenerse y consistir, anudarse al lenguaje y a lo real del cuerpo”9.
Traer un hijo al mundo requiere de un soporte corporal y es en el embarazo y en el parto donde esto toma especial relevancia, ya que puede poner al descubierto cómo se ha dado este anudamiento.
Manifestaciones de la época
Hoy en día, el matrimonio entre el discurso de la ciencia y el discurso capitalista está posibilitando que la reproducción y la procreación humana se independicen de su base sexual y corporal.
Las opciones disponibles son múltiples: la congelación y donación de óvulos, la fecundación in vitro, y como paradigma, la gestación subrogada. Ofertas del mercado que hacen posible tener hijos sin una experiencia que pase, necesariamente, por el cuerpo de quien vendrá a ocupar la nominación de madre.
Esta demanda ilimitada de hijos, que sortea el encuentro con la castración que lo real del cuerpo introduce, conlleva, a su vez, una pluralización de las figuras maternas con las que nos encontramos: donantes, biológicas, gestantes, en intención...
Ante este panorama, cabría preguntarse: ¿cómo pensar la maternidad desde esta aspiración contemporánea a desembarazarse del propio cuerpo?
Porque sabemos que el cuerpo es lo que se le enreda al parlêtre, a nivel simbólico e imaginario podría existir la completud. Cualquier enunciado es posible desde el ideal, como se puede observar en los libros de autoayuda, las influencers que enseñan a cómo ser madre...
Pero lo real anida en el cuerpo y es ahí donde acontece el encuentro con lo imposible.
Revestirse de madre
Tomando el sintagma de Christiane Alberti, ser madre otorga un “espesor de ser”, reviste al cuerpo desde la falta en ser; es un semblante que fortalece su consistencia10.
En esta época donde los hijos quedan disponibles como objetos de consumo, se ponen sobre la mesa interrogantes ante los cuales valdría la pena detenerse. Por un lado, se hace manifiesto lo que el discurso capitalista ya sabe: que la falta se intenta ubicar del lado del tener o del gozar, y no del ser. Objetos de consumo ilimitados para no dejar de colmarse, entre los cuales estaría el objeto-hijo. Por otro lado, si el hijo está siempre disponible en el mercado, ¿cómo pensar el deseo de ser madre?
Como ya vislumbró Freud, es en la alternancia entre presencias y ausencias, en esas separaciones corporales, donde el ser madre introduce consecuencias subjetivas para el hijo11. La ausencia del cuerpo materno provee en el hijo una discontinuidad con la lengua materna que lo habita. Es en estos movimientos donde la madre, en palabras de Alberti, "pone el cuerpo para responder a ese significante"12. El "ser madre" implica poner el cuerpo en juego en la relación con el hijo, incluso cuando el cuerpo biológico no haya sido imprescindible para su concepción.
Pero ¿cuál es el real que se pone en juego en la maternidad, más allá de las designaciones simbólicas con las que el significante madre de cada época permita revestirse?
Al igual que no existe La mujer, La madre, en cuanto ser y efecto del lenguaje, tampoco. Será escuchando una por una, mujer por mujer, madre por madre, en aquello que pueda andar mal en sus maternidades, lo que pueda ir desvistiendo algo con lo que se recubre, singularmente, lo real que acontece en cada cuerpo.
*Texto presentado en “El malestar en la cultura: Manifestaciones y tratamientos”. Actividad de la CdA de la ELP, celebrada el 27 de junio de 2026 en el Museo de la Guitarra en Almería.
Notas:
- Deutsch, Helene. La psicología de la mujer. Segunda parte. Losada, Buenos Aires, 1960, p. 108. ↑
- Ibid., p. 197. ↑
- Freud, Sigmund. “Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis”. Obras completas, vol. XXII. Amorrortu, Buenos Aires, 1976, p. 119. ↑
- Breuer, Josef-Freud, Sigmund. “Estudios sobre la histeria”. Obras completas, vol. II. Amorrortu, Buenos Aires, 1976. ↑
- Miller, Jacques-Alain. Embrollos del cuerpo. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 110. ↑
- Freud, Sigmund. “Pulsiones y destinos de pulsión”. Obras completas, vol. XIV. Amorrortu, Buenos Aires, 1976, p. 118. ↑
- Lacan, Jacques. “Joyce el síntoma”. Otros escritos. Paidós. Buenos Aires, 2021, p. 595. ↑
- Lacan, Jacques. El Seminario, libro 3, Las psicosis. Paidós. Buenos Aires, 2017, p. 256. ↑
- Solano-Suárez, Estela. Ser madre: mujeres psicoanalistas hablan de la maternidad. Grama, Buenos Aires, 2026, p. 56. ↑
- Alberti, Christiane. Ser madre: mujeres psicoanalistas hablan de la maternidad. Grama, Buenos Aires, 2026, p. 15. ↑
- Freud, Sigmund. “Más allá del principio de placer”. Obras completas, vol. XVIII. Amorrortu, Buenos Aires, 1976, p. 15. ↑
- Alberti, Christiane. Ser madre: mujeres psicoanalistas hablan de la maternidad. Op. cit., p. 15. ↑

Socia de la sede de Granada de la Comunidad de Andalucía de la ELP.
