La Escuela en las ciudades

Gracias por la invitación a participar en esta mesa de inicio para el encuentro que nos convoca hoy.

Intentar articular los significantes Escuela y Ciudad me ha llevado a una pregunta como punto de partida:

¿Cómo el discurso analítico puede ocupar un lugar activo en las conversaciones en la cultura contemporánea? La que nos atraviesa y la que a la vez atravesamos.

Como no recordar la definición que Jacques Lacan dio del inconsciente en relación a una ciudad, en una conferencia que impartió en los Estados Unidos, en 1966. Dijo, ante un auditorio que no era el habitual: “La mejor imagen para resumir el inconsciente es Baltimore al amanecer”1. Pronuncia esta frase y esta conferencia, que es muy compleja, ya en su título, ante un auditorio al que sin duda dejó sorprendido, era un auditorio que no estaba acostumbrado a su decir, a su discurso. He de decir que a mí también me sorprendió cuando la escuché por primera vez y que aún sigo desentrañando pues me parece que sesenta años después podemos servirnos de esta metáfora para articular una Escuela que se orienta por lo real con un lugar; cuando fue pronunciada en Baltimore, era justamente el lugar del inconsciente donde vivían aquellos a quien se dirigía.

Hacer un símil entre el inconsciente y las ciudades, es algo que Freud hizo desde La Interpretación de los sueños hasta El malestar en la cultura, es decir a lo largo de toda su obra, con una mención especial y constante a Roma, la ciudad Eterna, para comparar las reminiscencias de la infancia que permanecen en la vida adulta, con esos restos que se siguen encontrando en las modernas ciudades; Jacques Lacan avanza en otra dirección, con la metáfora: “El inconsciente es Baltimore al amanecer”, Lacan introduce otra lectura del símil con la ciudad, ya no en relación al pasado, si no al momento del comienzo de un nuevo día, hay pues también una referencia al despertar, y quisiera matizar que es un momento en el que Lacan se encuentra trabajando, precisamente preparando esta conferencia.

Introduce, pues el inconsciente como evanescente y pulsátil, lo que atrapa en el reloj de neón que va indicando el paso de los minutos, que sintoniza bien con la idea evanescente y pulsátil del inconsciente, algo desaparece, presenta al sujeto como objeto perdido y algo aparece: una metáfora: la significantización de un tiempo, pongo esto de relieve porque puede servirnos de orientación para ir a buscar en las pulsaciones de nuestras ciudades, los significantes que la agitan, que la conmueven y también los que adormecen.

J. A. Miller en Perspectivas de política lacaniana afirma que “Existe una política del psicoanálisis. Se trata de concebir y servir estas políticas. Es por ella que se trata de seducir, incluso comprometerse, a condición de que expongan su causa”2. Se trataría pues, a mi entender, de captar lo que está en juego en las causas que nos movilizan y también movilizan a otros.

Entonces, servir, seducir en las polis para exponer la causa, pero, añade que no servirá de nada “proyectar sin mediación”. En El banquete de los analistas, nos indicaba que “[…] no debe aplicarse de manera salvaje la intensión sobre la extensión”3. Hablemos, conversemos con los otros, animados por alguna causa, estando advertidos que hay diferencias entre el discurso del amo y el discurso del analista.

Nos anima también, en el texto, anteriormente nombrado a “Ejercer la parte correspondiente de la responsabilidad colectiva que es la de una Escuela”4.

La incidencia de Lacan es múltiple, sobre todo, fundamentalmente clínica, pero va más allá; y es este más allá, lo que está al otro lado de la clínica en lo que se pueden tender los puentes con otros discursos, como ya venimos haciendo, a veces con buenos efectos, otras veces quedan en tibios encuentros.

Christiane Alberti en su artículo: Trabajo de Escuela y acción lacaniana5 propone efectuar una articulación del trabajo de Escuela a la acción lacaniana, que es una acción al servicio del discurso analítico, para lo cual hay que ligarse a las condiciones concretas, prácticas, de realización de la cosa a alcanzar.

Las ciudades son estructuras que se producen en un lugar y en unos tiempos determinados; lo que nos ha transmitido Lacan, en gran parte de su enseñanza es que la estructura produce efectos de sujeto, de verdad, de goce y me parece que son estos efectos lo que podemos entender como las condiciones concretas que hay que detectar para ligarse a ellas.

Quisiera recordar que, en las primeras páginas de Los complejos familiares en la formación del individuo, Jacques Lacan parte de la convicción de que la formación del ser humano depende radicalmente de la cultura en la que nace6. Me parece que es nuestra tarea analizar lo que surge en la civilización, como ya venimos haciendo, sabiendo que es una tarea continua, que las ciudades, como el inconsciente, están movidas por un latido vital, al que deberíamos cada vez, encontrarle el pulso, para llevarlo a las conversaciones de las polis.

Eloi Laurent, economista, estudioso también de la ecología, en su artículo: La ciudad del bienestar7utiliza una metáfora esclarecedora para comprender la ciudad, en relación a sus conexiones naturales, vitales y sociales, y dice que es como un tapiz, un entrelazado de hilos anudados en un orden lógico para formar un diseño sostenido por un tejido, que se compone por los hilos de urdimbre, que son los hilos fijos que se atan en los extremos y sobre los que se van entretejiendo los hilos de la trama que corren por encima o por debajo de los hilos de la urdimbre.

Situaría las acciones que la Escuela puede hacer en las distintas ciudades, del lado de los hilos de la trama, ensamblándose con otros hilos tramas, de otros colores, con otros discursos e incluso podemos ir más allá de las ciudades donde hay Sedes para hacer acciones, con el fin de transmitir el discurso analítico.

Para concluir mi texto de apertura para este encuentro, quería contarles que a finales de abril tuvimos en la Comunidad valenciana una actividad organizada por CEREDA y la Sede, conjuntamente, una Jornada en los Servicios Sociales de Jávea, localidad a mitad camino entre Alicante y Valencia, a esta Jornada la titulamos: I Jornada de diálogo entre el discurso social y el psicoanálisis, es nuestro anhelo iniciar una serie, con el tema, más bien clínico: “La angustia en las instituciones”. El aforo estaba completo una semana antes, pues se invitó también a los profesionales de servicios sociales de otros ayuntamientos, hubo una demanda clara por parte de los asistentes de que se vuelva a hacer otra Jornada el próximo año.

 

Notas:

  1. Lacan, Jaques. “De la estructura como inmixión de una alteridad previa a un sujeto cualquiera”. El psicoanálisis, n.30/31. ELP, Barcelona, 2017, p. 22.
  2. Miller, Jacques-Alain. “Perspectivas de política lacaniana”. Freudiana, n.55. ELP, Barcelona, 2009, p. 90
  3. Miller, Jacques- Alain. El banquete de los analistas. Paidós, Buenos Aires, 2000, p. 51
  4. Miller, Jacques-Alain. “Perspectivas de política lacaniana”. Op. cit., p.90.
  5. Alberti, Christiane. “Travail D’école et Action Lacanienne”, 2026.
  6. Lacan, Jacques. “Los complejos familiares en la formación del individuo”. Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, pp. 37 – 40.
  7. Laurent, Eloi. “La ville du bien être”, 2026.