Asociarse libremente a la Escuela*

No hace mucho se introdujo en la AMP una “nueva política de juventud”1, como un nuevo dispositivo de entrada a la Escuela.

Por primera vez se planteaba una política explícita para los “jóvenes”.

Los “jóvenes”. ¿Es decir? Aquellos “jóvenes” que ponen en juego un deseo de “asociarse libremente a la Escuela” ya que algo del discurso analítico ha “tomado cuerpo, lo quieran ellos o no”2.

Es decir, que el no-saber ha adquirido, para ellos, un valor agalmático. La formación inacabada mantiene alguna esperanza, afirmó Lacan3.

Parece que había algo que descongelar. Y, la NPJ pone en forma una preocupación. Con razón. Porque se trata de esa pregunta insistente para el psicoanálisis: el porvenir de un discurso, de un lazo social, determinado por la práctica de un análisis.

Y, si el futuro depende de que haya psicoanalistas, la Escuela ha de garantizar la formación que dispensa: orientando “la demanda que suscitamos”4 señalaba Ch. Alberti.

El “dispositivo de formación”, es novedoso. Ligero. Dos partenaires + Uno.

Articula el lugar, - el sitio de la Escuela -, con un lazo transferencial, múltiple y en continua renovación. Porque cada vez que un nuevo miembro se inscribe, eso hace girar al discurso analítico. Así, plantea JAM lo que impulsa y renueva a la Escuela5.

El Consejo propuso esta experiencia, en su primer momento, sólo a algunos pocos. No a un tropel. Implicaba aceptar las condiciones de un paréntesis de espera activa de dos años.

Durante este tiempo el candidato mantendría un vínculo de trabajo con un AME, elegido por él como “interlocutor privilegiado”6: como “Mentor”. Sirviéndose de los AME les encomendó esta función inédita.

El término “Mentor”, - se remonta a la Odisea -, me resultó algo cómico. Mentor era un amigo de Odiseo a quien éste encargó el acompañamiento de Telémaco, en su ausencia.

Como si fuera un mensaje en clave el efecto, para mí, de ese nombre, de ese significante, fue redoblar la ironía atribuida por Lacan al título de AME, y tuvo el efecto de división propio del Witz que haciendo caer los semblantes produce un efecto de verdad. El valor del Witz “reside en el profundo sinsentido de todo uso del sentido”, decía Lacan en el Seminario 47.

El chiste es algo serio. Me he dado cuenta, après-coup que ese espíritu del Witz que cayó sobre mí me acompañó a lo largo del ejercicio de esta tarea en la que se trata de confiar en que, - en ese espacio entre dos y con un tercero como referencia -, pase algo que está destinado a pasar, el deseo, - y que éste -, deje no sólo huellas sino un circuito insistente”8.

En el campo de la transferencia a la Escuela, se, pone el foco en una zona nombrada: “las inmediaciones de la Escuela”9.

Esto es importante entenderlo como aproximación a un umbral, cuyo estatuto de borde se debe hacer presente para el candidato.

Candidato o “candide – a10- cándido del a.

Expresión curiosa que utilizó Lacan en relación con el que se acerca al pase -, con quien llega con su demanda poniendo en juego los significantes de su travesía para dar cuenta de la manera en la que ya ha sido tocado por el discurso analítico.

Así también en el caso de los “jóvenes” cuyo recorrido no se acredita segúnlas leyes de la competencia”11 sino por el plus de gozar que se compromete en lo que viene a demandar.

El horizonte del pase no es ajeno a ello.

Por eso pensé que podía usar el término: “candidato”. Lo busqué también - Lacan nos enseñó la importancia de estar atento a las raíces de las palabras - remite a la Antigua Roma. Allí, los que asumían cargos públicos por primera vez- “jóvenes” por lo tanto - vestían la “toga cándida”. Una toga de lana blanca cuya blancura se hacía relucir aún más frotándola con tiza. De ahí la derivación semántica hacia ingenuidad, candidez, buena fe.

Lacan transformó con un corte ese significante de la IPA y lo reescribió: candide-a. Separado el a, se lo pone en valor como plus de gozar y como resto. El término vira de una posición en el discurso del Amo a lo que implica el a como agente, causa, en el discurso analítico.

No hay transmisión integral. No se trata de una iniciación.

Que este experimento puede resultar en una experiencia con efectos de enseñanza, eso no lo pongo en duda.

Pero habrá, también, que estar atentos a las consecuencias de ello en el campo del saber. Tiempo 2, si se quiere, de la NPJ donde se podrá reconocer su efecto de interpretación para la Escuela decantando un saber nuevo y no solo una enseñanza más.

Lacan insistió sobre la diferencia entre enseñanza y saber.

Cito: “[…] una enseñanza no quiere decir que os haya enseñado algo que resulte en un saber”12.

Al referirse al saber siempre apunta a un saber que haga avanzar el discurso analítico.

El beneficio de cada uno no sería suficiente. La NPJ no es una estrategia de reclutamiento, es una política de Escuela.

Una política que es una apuesta por la transmisión de un deseo lacaniano.

Porque es en ello que se juega nuestro futuro. No sin el pasado, claro. Freud escribía en 1927: “Mientras menos sepa uno sobre el pasado y el presente, tanto más incierto será el juicio que pronuncie sobre el porvenir”13.

En la historia del psicoanálisis la pregunta por el futuro ha insistido recurrentemente. Siempre en función de la dialéctica con el discurso del Amo vigente: “la subjetividad de la época”, decimos.

Recordemos cómo planteó Freud la cuestión del ejercicio del psicoanálisis por los “legos”. Tituló su artículo con determinación. Se trataba de: La pregunta, - no una pregunta más. No Eine Frage”, sino: Die Frage14.

Ni qué decir de la manera en la cual dibujó en un simple esquema la lógica de la psicología de las masas.

¿Qué vamos a decir de Lacan que supo mirar hacia donde había que mirar y fue, por ello, amonestado? Recordemos su gesto dirigiéndose a Múnich donde

las cosas estaban verdaderamente sucediendo…, como dijo. O, sus diálogos en las escaleras del Panteón…

En la enseñanza de Lacan la cuestión de la transmisión resuena a cada paso, presente como un hilo rojo en su enunciación: ¿Cómo enseñar lo que no se enseña? Podría introducir aquí muchas referencias, lo dejaré para otro momento.

Para finalizar, entonces.

Recordé lo que Lacan decía en Psicoanálisis y Medicina: “No veo que democratizar el psicoanálisis plantee otro problema más que el de la definición de nuestra democracia. Ella es una, pero existen varias especies concebibles y el futuro nos lleva hacia otra […] la de un hombre que sirve a las condiciones de un mundo científico […]”15.

De la ciencia habló mucho. Afirmó que el psicoanálisis es fruto del paso cartesiano y rescató para el psicoanálisis lo que la ciencia implica de rigor. Miller lo subrayaba en la conferencia de 2012 en Niza16.

¿Y en esta época nuestra? ¿Aquí y ahora?

Cuando las pendientes totalitarias ponen en cuestión los fundamentos mismos de la democracia con la brutalidad despiadada de los actos y una degradación cada vez mayor de la palabra. “Las creaciones de los hombres son frágiles y la ciencia y la técnica pueden utilizarse para su aniquilamiento”17, afirmaba Freud con la lucidez que lo caracterizaba.

El psicoanalista no puede negar los hechos ni sustraerse de una respuesta. Sea joven o no.

Queda solo esperar que el psicoanálisis fracase de la buena manera.

* Texto presentado en el espacio “Mañanas del directorio ampliado” celebrado en la CdC de la ELP el 27 de septiembre de 2025.

 

Notas:

  1. Comunicado del Consejo de la AMP. Actas de la reunión del Consejo de la AMP: 31 de enero, 1 y 2 de febrero de 2025. Publicación periódica del Champ Freudien.
  2. Lacan, Jacques. “Sobre la experiencia del pase”. Ornicar? nº. 1. Champ Freudien, París, 1981. p. 35.
  3. Lacan, Jacques. “Televisión”. Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 536.
  4. Comunicado del Consejo de la AMP. Op.cit., Actas 31 de enero, 1 y 2 de febrero.
  5. Miller, Jacques Alain. El lugar y el lazo. Paidós, Buenos Aires, 2013, p. 11.
  6. Comunicado del Consejo de la AMP. Op. cit., Actas del 31 de enero, 1 y 2 de febrero de 2025.
  7. Lacan, Jacques. El Seminario, libro 4, La relación de objeto. Paidós, Buenos Aires, 1994, p. 292.
  8. Lacan, Jacques. El Seminario, libro 5, Las formaciones del inconsciente. Paidós, Buenos Aires,1999, p. 92.
  9. Comunicado del Consejo de la AMP. Op.cit., Actas del 31 de enero, 1 y 2 de febrero de 2025.
  10. Lacan, Jacques. “Sobre la experiencia del pase”. Op. cit., p. 38.
  11. Ibid., p. 33.
  12. Lacan, Jacques. “Alocución sobre la enseñanza”. Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 317.
  13. Freud, Sigmund. “El porvenir de una ilusión”. Obras completas, vol. XXI. Amorrortu, Buenos Aires,1992, p. 5.
  14. Eldar, Shula. “Zukunftsmusik”. Freudiana, n. 40. ELP, Barcelona, 2004, pp. 55-68.
  15. Lacan, Jacques. “Psicoanálisis y medicina”. Intervenciones y textos I. Manantial, Buenos Aires, 1985, p. 86.
  16. Miller, Jacques Alain. Miller TV, 2012. 
  17. Freud, Sigmund. “El porvenir de una ilusión”. Op. cit., p. 6.