25 aniversario de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (1)
Con motivo del 25 aniversario de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, la Comisión del Blog de la ELP ha querido realizar una serie de preguntas a un colega de cada Comunidad, con el fin de recoger sus reflexiones sobre el lugar de la Escuela y la transmisión del psicoanálisis en la actualidad.
Las respuestas no buscan ofrecer conclusiones definitivas, sino abrir un campo de interrogación; el aniversario se convierte así en una ocasión para volver a preguntar, para renovar la apuesta por el psicoanálisis y por la Escuela como lugar de investigación, transmisión y lazo. La diversidad de voces nos recuerda la pluralidad que habita la Escuela y que este aniversario marca una apertura hacia lo que vendrá.
Os invitamos a seguir estas publicaciones, a leerlas y a dejaros interpelar por ellas.
Comisión del Blog de la ELP
La Escuela se sostiene por un lado como institución, esto implica una estructura organizativa para que perdure en el tiempo; pero también es una experiencia y en esta vertiente la Escuela está siempre por hacer, donde cada uno de nosotros estamos concernidos en una responsabilidad. Desde tu recorrido en la ELP, ¿cuáles son para ti los elementos que permitirán que la Escuela siga siendo un lugar de experiencia, transmisión y deseo?
Respuesta de Julio González
La pregunta me lleva a recordar el texto de Alexandre Stevens “Dinámica de la formación del psicoanalista”1 en el que plantea que para Lacan se trata de una Escuela para el psicoanálisis y no una Escuela de psicoanalistas, en la medida en que es una Escuela que pone en su centro lo que Lacan llamo en el Seminario 11 “el deseo del análisis”2, es decir, el deseo de obtener la diferencia absoluta, la separación entre el Ideal y el objeto a, con el goce, en tanto que este último es irreductible.
Asimismo, este deseo es parejo a la ausencia de un saber lo que es el psicoanalista, hay por lo tanto un lugar vacío a preservar, lo que no impide poder verificar en el uno por uno el paso del analizante al analista y extraer de ello una enseñanza.
Y el riesgo que se corre es el de colmar dicho vacío, el riesgo de que la Escuela como institución, con sus títulos, sus grupos de afinidad, en tanto que no está exenta de los elementos que caracterizan a todo colectivo, llegue a aplastar este “deseo del análisis” y obturar la pregunta acerca del analista. Es decir, nos convirtamos en una Escuela de psicoanalistas.
Mantener abierta la relación de cada uno con su propio inconsciente es necesario para que la Escuela sea un lugar de experiencia, trasmisión y deseo. Como señala Miller: “el inconsciente de ustedes no se reduce a cero por el hecho de que hayan recibido un título. El inconsciente está siempre ahí, con el deber que se les impone de continuar descifrándolo, leyéndolo, viviendo y pensando con él”3.
En mi recorrido, la experiencia del propio análisis me resulta fundamental a la hora de medir “la diferencia entre la causa particular del propio deseo y la causa freudiana como significante ideal”4. Distancia que permite separar el deseo particular del deseo de Escuela.
El pase y sus enseñanzas, en especial su renovación actual orientada por el pase acontecimiento es, sin duda, una vía crucial.
Para finalizar, contamos también con el trabajo en carteles, las conversaciones, jornadas, etc, es decir la variedad de nuestros encuentros en los que no se trata de transmitir un saber ya constituido, a base de un compendio de citas, referencias y enunciados, pues eso nos haría virar hacia el discurso universitario, sino del encuentro con una enunciación que nos permita avanzar respecto de nuestro no saber –lo que no es nada fácil.
Julio González. AME, miembro de la ELP y de la AMP.
¿Qué incidencia consideras que ha tenido la creación y el recorrido de estos 25 años de la ELP en la extensión y el valor del psicoanálisis de orientación lacaniana en España?
Respuesta de Rocío Cid
Entiendo esta pregunta como una invitación a verificar un hecho más que a hacer una valoración retrospectiva. Para esto es clave tomar extensión como Lacan lo recrea en la Proposición. Allí plantea que cualquier sociedad psicoanalítica se funda sobre una hiancia, el real en juego que hay en la formación del analista. El matiz es que una Escuela lacaniana considera esto estructural. No niega u obtura esta brecha, conoce ese defecto e intenta captar en este la articulación que falta. Para acercarnos a ella, Lacan propone dos momentos de empalme: el psicoanálisis en extensión que “resume la función de nuestra Escuela en tanto que presentifica el psicoanálisis en el mundo”; y en intensión, lo que “prepara a sus operadores”5.
Entonces, preguntarse por la extensión del psicoanálisis en España es preguntarse por la ELP. Pero¿sobre qué? Me clarifica tomarlo cómo lo plantea Éric Laurent: “Por la formación que dispensa se juzga si una Escuela mantiene o no al psicoanálisis en el lugar que le corresponde en el mundo”6. Aquí análisis, control y enseñanza se entrelazan y vemos que intensión y extensión no están tan separados. La formación del analista nos remite a la formación que la Escuela dispensa, invitándonos a una exploración constante de la cuestión.
Hace veinticinco años, muchos de nuestros colegas animados por su deseo de hacer Escuela, con Jacques Alain Miller como agente provocador, encontraron la fórmula Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano, para hacerle al psicoanálisis de orientación lacaniana un lugar en España.
La apuesta, desde entonces hasta hoy, es que la Escuela siga cumpliendo esa función de extensión, con los medios que tiene: el cártel, encuentros, conversaciones, jornadas, Bibliotecas; y los que inventa: ELPTV, podcast. Esto implica perseverar para encontrar el hueco donde hacerle al discurso del psicoanálisis un lugar en un mundo que va cambiando y nos exige estar dispuestos a discutir, una y otra vez, sus condiciones de posibilidad incluso o, sobre todo, cuando la época nos confronta con un real muy exigente.
Por esto pensar la ELP como lugar de extensión es, más que un hecho verificado, algo siempre a verificar; creo que esto la hace propiamente lacaniana.
Rocío Cid. Miembro de la ELP y de la AMP.
Miller, en la teoría de Turín, plantea que hay “una verdad de experiencia” en relación con la Escuela, es decir, que la Escuela no es para todos igual y que corresponde a cada uno “subjetivar la Escuela”. Ahora se celebra el 25 aniversario de la ELP, aspecto que me lleva a cuestionarme qué la mantiene viva. ¿Cómo piensas que se puede articular, por un lado, la experiencia de Escuela singular de cada uno, con la transmisión de esta experiencia a los que se acercan a la Escuela, de manera que pueda mantenerse viva?
Respuesta de Roberto Martínez de Benito
Psiquiatra de formación académica estuve desde el inicio de la “aventura” de instalar el psicoanálisis en Castilla y León junto a compañeros y amigos: Grupo de Estudios Psicoanalíticos (GEP) de CyL (1999). Socio de la Comunidad administrativa diversa (2005), germen de la Sede de la ELP de CyL.
Admitido como miembro desde 2012.
Me postulé para los cargos institucionales de tesorero y secretario en 2013/2014 y de Director en 2015/2017 y en 2019/2020 tras una crisis importante en nuestra Sede, durante la Presidencia de Oscar Ventura y en plena pandemia.
Fue en esta última etapa, con el inicio de la itinerancia de las “Noches de escuela” primero físicamente y ya con el telón de fondo de la pandemia virtualmente, viví la Escuela más allá del pequeño terruño.
Vivencié, como nunca antes, la Escuela como la presenta J.A. Miller, como un grupo de solitarios únicos y unidos y por un deseo común, la transferencia de trabajo, y que su viabilidad depende de ese deseo colectivo. Solitarios, pero en el seno de esa solidaridad del deseo compartido (“solitariedad”, se me ocurrió llamarlo).
Durante mi primera Dirección consideré que animar a presentarse como miembro, desde mi entusiasmo personal, espolearía el deseo de nuestros socios. Resultó lo contrario, incluso para algunos intimidatorio. No contaba con la necesaria conformación del propio deseo y tiempo de cada uno. Ahí no estaba el camino.
La Escuela se mantendrá viva si cada cual muestra en sí mismo esa soledad propia del analista, en base a lo singular y propio, pero junto a otros.
Que la Escuela como sujeto, es un conjunto, no un grupo, de solos-unidos que sostiene la pregunta de ¿qué es un analista?
Roberto Martínez de Benito. Miembro de la ELP y la AMP.
Notas:
- Stevens, Alexandre. “Dinámica de la formación del analista”. Virtualia, n. 3, 2001: Virtualia ↑
- Lacan, Jacques. El Seminario, Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis Paidós, Buenos Aires, 2010, p. 284. ↑
- Miller, Jacques -Alain. “Cómo se deviene psicoanalista en los inicios del siglo XXI”, 2012. ↑
- Miller, Jacques- Alain. “Teoría de Torino acerca del sujeto de la Escuela”. El Psicoanálisis, n.1. ELP, Barcelona, ↑
- Lacan, Jacques. “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”. Otros escritos. Paidós. Buenos Aires, 2012. ↑
- Laurent, Eric. “Su control y el nuestro”. Freudiana, n. 30. ELP, Barcelona, 2000. ↑

