Presentación del libro El caso Aby Warburg

En la Facultad de Filosofía de la USC, en Santiago de Compostela, pudimos disfrutar de la presentación del libro de nuestra colega y amiga Rosa Vázquez Santos el jueves 15 de octubre de 2026, acompañados de Francisco Conde que actuó de presentador del acto, Manuel Fernández Blanco y Vicente Palomera que ofrecieron una lectura precisa, atenta y ponderada.

Manuel aludió a lo fuera de serie del libro en varios sentidos, un trabajo clínico de alguien que, viniendo del mundo académico del arte, se formó en psicoanálisis y siguió la senda iniciada por Freud con Schreber o Lacan con Joyce. Nos dice Manuel que Rosa analiza la producción del historiador, que desempeñó exitosamente la función de obra-síntoma, la solución que lo estabiliza con su artefacto, su Atlas Mnemosyne, una colección en la que pudo despojarse de la palabra mediante imágenes. Hizo una síntesis de los momentos más destacados de la historia del caso que Rosa investiga y relata siguiendo la lógica de una vida. Las imágenes que lo marcan, el rechazo de la tradición judía, de la alimentación kosher, la devoración de libros, su apertura a lo ilimitado, el encuentro e investigación de la cultura de los indios americanos, su matrimonio, el concepto de como si de la unión, la búsqueda de un significado total, el momento de la gran crisis y el carácter sexual que la produjo. Solo la detiene cuando se abre a intereses intelectuales, pues el reposo y el tratamiento con opio en el Hospital lo empeoraban. Ese escrito y conferencia El ritual de la serpiente, fue un testimonio de recuperación. Un historiador que encuentra su goce opaco en las imágenes, algo que estuvo desde el principio de su vida. Destaca Manuel lo riguroso y entretenido de la obra y sobre todo que amplía el campo del saber sobre psicosis y el campo de estabilizaciones, tan importante en la clínica actual.

Vicente puso el acento en el carácter de verdadera investigación, pues se trata del trabajo que permitió a la autora obtener el DEA, diploma de estudios avanzados en psicoanálisis. Además, en el Instituto Warburg de Londres, todo el mundo podrá encontrar el libro de nuestra colega, que testimonia del síntoma que Aby Warburg inventó, un libro que pertenece a los mejores libros que publica RBA. Puso de relieve lo que debe la cultura a la psicosis; ese rechazo a las identificaciones comunes, ese rechazo le causa dolor y se come los libros. La psicosis es una insondable decisión. Una libertad que se paga. Vicente se detiene en ese momento de la desestabilización, donde la angustia lo lleva a esos indicios altruistas donde saca un revolver para matar a su estirpe para evitarles la muerte. Un momento de máxima persecución que lo lleva al ingreso en la clínica de Suiza, donde el ideal de la continuidad con el entorno natural, como productor de sanación, impregna el discurso que surge a partir del discurso de la ciencia. Pero no se alivia. Los psiquiatras se tornan persecutorios incluso. Mejorará dando esa conferencia, esa invención, esa investigación. Creará su síntoma, su bricolaje de protección, a partir del primer impacto visual. Esa obra que es un registro de piezas, un archivo de energía psíquica del sufrimiento humano, a partir de esa investigación de los indios Pueblo, de su ritual con serpientes, rito complejo que es una asimilación de la serpiente con los rayos que traerán la lluvia para aliviar la sequía. Finalmente, lo que encontramos es que lo forcluido del nombre del padre se representa en las imágenes, imágenes como anudamiento. Una obra en sintonía con el propio síntoma de la autora. El gusto por la obra artística, y esa confianza en el propio síntoma.

El debate comenzó con la intervención de Rosa: Dijo haber aprendido de Warburg; hace años que le interesó y acompañó. Esa mortificación con el querer decir todo y la importancia de reintroducir lo imposible. Ese juego con los equívocos de los artistas. Nos cuenta que fallece finalmente después de un intenso trabajo con su sinthome que usa una y otra vez. Ese uso salvífico de la serpiente en otra cultura, que descompletará a la serpiente como significación del mal en la ortodoxia hebrea, en anterioridad lógica de la solución del Atlas, que le permite renunciar al tormento de la palabra que cae encima. Y la conferencia en la clínica de Suiza. ¿Por qué es aliviante? Porque vacía de algún modo a la institución en esa toma de la palabra. Interesante apunte. Tomar la palabra descompleta a la institución y al que toma la palabra.

El entusiasmo y aprecio por el trabajo bien hecho circuló todo el acto, desde la primera palabra, abriendo el apetito de leer y seguir hablando del libro, y de las investigaciones por venir.