Algo pasa entre cártel y Escuela

El cártel en la ELP*

Advertimos desde hace un tiempo que en la ELP hay chispas de entusiasmo en torno al cártel. No es una fiesta, pero no pasa desapercibido. Hasta el Instituto, en algunos sitios, adoptó el significante cártel para su funcionamiento, aunque sea discutible.

¿Qué está pasando?

Mi hipótesis es que ciertos acontecimientos de Escuela provocaron una renovación, tanto el hecho de proponernos repensar la ELP como el que vino a continuación, introducir una política respecto de la juventud.

Aunque aún es pronto, diría que también se han renovado los “usos” que hacemos del cártel; por ejemplo, desde hace algún tiempo hay iniciativas para la cartelización en torno a determinados acontecimientos de Escuela. Renovar, entonces, es dar un nuevo empuje, “restaurar”.

‘Restaurar’ es el significante que utilizó Lacan en ciertas ocasiones decisivas para el Campo freudiano. Una de ellas, lo recuerdo, fue el lanzamiento de la Causa freudiana en el ’80. Lacan dijo “restauro” en favor del cártel1. Eso sólo dice mucho del lugar que le otorgaba, fue una apuesta radical para ir en contra del modelo académico, de los maestros sabios impartiendo su enseñanza.

El cártel es fundamento de la Escuela, está en la base, lo que no significa para nada que esté en el fondo; no es lo mismo ser un pilar, que estar arrumbado en el desván.

Pensé que teníamos que acompañar esta renovación con acciones concretas. Comenzamos por constituir, en relación con el Consejo, la Comisión de cárteles de la ELP. Hasta donde he podido saber, siempre hubo un encargado en el Consejo y los responsables en las comunidades, pero la idea era formar una comisión del Consejo, con un funcionamiento más próximo al cártel. Así se constituyó la comisión integrada por 9 miembros (8 por las Comunidades + 1 responsable del Consejo), que permutará cada dos años.

Entonces, hay una comisión que asume la función de sostener y provocar la articulación cártel-Escuela a través de esos distintos “usos”, una práctica del cártel que toma en cuenta las variaciones de la época, cárteles a la medida de nuestro tiempo. Existen cárteles exprés, ampliados, inter-Comunidades, inter-Escuelas.

Trabajo de Escuela

La apuesta es plantear al cártel como Sede de trabajo de la Escuela. Es sin duda una fórmula atractiva. Se trata de una lectura de lo que Lacan dijo en su Proposición, dicho de otra manera. Y teniendo en cuenta que el significante “sede” tiene para la ELP un valor especial ya que la ELP es sus Sedes; resulta muy pertinente, puesto que coloca en el centro la articulación de lo Uno y lo múltiple. ¿Y el cártel, no es también la puesta en acto de esa articulación?

Respondo tomado algo que Miller decía sobre el cártel en mayo del 20002: se trata de una formación colectiva que no pretende hacer desaparecer la soledad subjetiva. JAM pone el énfasis en lo Uno, pero no sin los otros.

Sin duda, el cártel es una vía regia para el funcionamiento de la ELP: nos juntamos para hacer algo y luego nos separamos para volver a juntarnos con otros. Siempre orientados por el deseo, no hay otra posibilidad, se trata precisamente de la formación por el deseo.

El efecto de saber en un cártel tiene ese punto de singularidad que lo coloca del lado de la experiencia y no del aprendizaje.

En otra intervención3, esta vez en 1993, Miller dice que el cártel es una experiencia para-todos, que cualquiera puede participar y pone esto en oposición con el pase: Algo puede “pasar” para todos en un cártel, al tiempo que el pase es la elaboración provocada de Uno.

“Lo que pasa” es una expresión equívoca y por eso útil, ya que puede remitir a lo que ocurre, pero también a lo que se transmite, conjunción de acto y transmisión. Escuela, cártel y pase están vinculados por ese mismo equívoco.

Llamó mi atención otra cosa que dijo Miller en los ’90, se refirió al cártel como “solución invisible”. Cito brevemente: “El cártel es una de esas soluciones invisibles que Lacan inventó y situó en el principio de una Escuela, de un nuevo tipo de sociedad analítica capaz de prescindir del Nombre-del-Padre siempre que sepa valerse de él”4. Presenta el cártel en su dimensión política. El cártel como Sede de trabajo de la Escuela es el dispositivo donde conversamos unos con otros en torno a una causa, hablamos de psicoanálisis en su vertiente clínica y/o epistémica.

Una tortuga, un remolino y un camello

El cártel es “puerta de entrada” a la Escuela para cualquiera que quiera pasar a trabajar, y si lo desea, siempre podrá ir más allá, pero será paso a paso, sin fin, ya que el psicoanálisis es una formación que no acaba. Quien quiera entrar tendrá que alcanzar esa puerta. Y como cuenta Zenón que le ocurrió a Aquiles con la tortuga, siempre se dará un paso más sin lograr atraparla, lo mismo sucede con el saber que nunca concluye5.

El cártel es un pase al trabajo. Lo que allí ocurre puede ser efecto de formación, distinto del que se espera de un análisis. Lo hemos experimentado alguna vez. Y como en un análisis, eso ocurre, no siempre.

Con la tortuga y el remolino, podremos conseguir un camello.

El remolino del que habla Lacan es un movimiento que consiste en dar vueltas en torno a un agujero, que no se cierra y nunca pasa por el mismo sitio.

¿Y el camello? Reconocerán en eso el relato que dio a conocer hace años un colega y amigo, M. Tarrab, en un texto que ya es un clásico sobre el cártel6. Allí Mauricio se refiere a El hombre que calculaba, de Malba Tahan; se cuenta la aventura de tres hermanos árabes que disputaban la distribución de 35 camellos y de cómo, el hombre que calculaba logró hacer un reparto absolutamente original a partir del cual, al finalizar había 36 camellos y no 35, resultado producido por la cesión que aceptaron hacer los participantes y que posibilitó la solución del atolladero. En el cártel podemos obtener un camello, siempre y cuando haya habido primero esa pérdida, una cesión que en el remolino permita conseguir algo y así el viaje podrá continuar7.

Remolino también, es el nombre de la publicación de cárteles de la ELP. Estamos trabajando para renovarla, la estamos revisando a partir de la orientación que supone el movimiento en espiral incesante. La idea es que sea un remolino que entusiasme, que invite a la publicación, que dé a conocer los camellos.

Podríamos decir del cártel, tal como decimos de un análisis, que si hay producto es que ha habido trabajo. El producto obtenido en el cártel pasa a la Escuela. En la ELP, la producción es escasa. Nos hemos puesto la tarea de entender qué ocurre. Esta velada es una oportunidad.

Termino con una idea que surgió preparando estas notas: esta función que llamamos responsable de la comisión puede que sea la función de más-uno si pensamos a la Comisión como cártel. Quizás, al final, comprobemos que se trata de un cártel ampliado.

* Intervención en la Velada del Cárteles: “Cartelizarse: El más-Uno y su experiencia” celebrada el 28 de mayo de 2025 en la Comunidad de Valencia de la ELP.

 

Notas:

  1. Lacan, Jaques., “D’escuelaje”En los confines del Seminario. Paidós, Buenos Aires, 2022, pp. 61-65.“Sin demora, lanzo la Causa freudiana - y restauro en su favor el órgano de base tomado de la fundación de la Escuela, o sea el cartel, cuya formalización, tomando en cuenta la experiencia, afino.”
  2. Miller, Jacques-Alain, “Teoría de Torino acerca del Sujeto de la Escuela”. El Psicoanálisis Nº1, ELP, Barcelona,2001, pp. 65-75.
  3. Miller, Jacques Alain, “El concepto de Escuela”. Cuadernillos del Pasador, Buenos Aires, 1993.
  4. Miller, Jacques -Alain. “El banquete de los analistas”, Paidós, Buenos Aires, 2000, p. 142.
  5. Solano-Suarez, Esthela. “La lógica del cártel”. 4+1.El plan Lacan. La Colección de la ELP, Madrid, 2002, p. 18.
  6. Tarrab, Mauricio, “En el cártel se puede obtener un camello”. 4 Más-Uno. 
  7. Tarrab, Mauricio, “En el cártel se puede obtener un camello”. Op. cit.